Sábado 22 DE Febrero DE 2020
Opinión

Zacapanecos contra el bloqueo

Movimiento es vida.

Fecha de publicación: 09-11-17
Por: Méndez Vides

La acción que más daño hace a Guatemala es impedir el movimiento, porque movimiento es vida, y su ausencia es la mejor descripción de la muerte, y hay muchos compatriotas empeñados en matar al país. Destruyamos todo, piensan, para empezar desde el principio como si fuéramos otros, lo cual no es posible porque la simiente es la misma. No resultaremos noruegos a la fuerza, ni suecos, o de esos países donde nadie impide el tránsito a los demás, porque todos son respetuosos de las libertades ajenas y no hay cárcel ni infractores frecuentes, donde todos estudian y viven bien, porque se consideran en la cumbre de la civilización, aunque siglos atrás fueron bárbaros crueles, pero hoy padecen de aburrimiento y se están volviendo viejos por falta de reproducción. Los extranjeros privilegiados se entretienen y lavan su conciencia exacerbando el odio local, azuzando los bloqueos en la vía pública y las exigencias de unos pocos que piden de todo, pero no están dispuestos a dar nada, que creen en el derecho, pero no aceptan la responsabilidad, y que hacen daño a la inmensa mayoría prendiéndole fuego a la herida abierta, porque saben que los chapines no nos queremos.

Los peores guatemaltecos son aquellos que nos quieren dirigir sin nuestra aceptación, y más cuando se asumen nuestros representantes sin serlo. Creen que poseen la verdad e incitan a detener el tráfico en las carreteras, gozan cuando lanzan sus tablas con clavos o llantas ardiendo pagadas por países extraños, y dicen que no se van a mover de allí, y exponen a sus hijos al frente, o a mujeres  ancianas o clisclis vestidas de monja, para negarle el derecho de tránsito a los demás. Lo hacen descaradamente frente a las autoridades miedosas que no cumplen su deber, porque saben que la justicia está en su contra. Aquí se defiende a narcos, criminales, ladrones, bloqueadores, y se castiga a quienes tratan de detenerlos.

Esta semana, durante los bloqueos nacionales, los zacapanecos dieron el ejemplo de hartazgo. Un grupo de transportistas se organizó para obligar a los bloqueadores a liberar el paso. La población tiene que intervenir, aunque se debe hacer con prudencia porque pronto aparece la Policía dispuesta a proteger a quienes no debiera. Porque ni cumplen ni dejan cumplir. Unos pocos no pueden parar siempre a tantos que queremos vivir, trabajar, cumplir con nuestras familias. No es posible que se permita la autodestrucción del país.