Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Opinión

La impertinencia

¿Advertencia non-grata?

 

— Álvaro Castellanos Howell
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La carta enviada por la viceministra de Relaciones Exteriores al Comisionado Iván Velásquez, denota una actitud belicosa por parte del Ejecutivo hacia la CICIG.

No sé, honestamente, si la advertencia de no inmiscuirse en asuntos internos, se hace siempre que se extiende una visa a cualquier extranjero.

Si uno lee el primer párrafo de la carta (que ha sido divulgada en este mismo medio), queda evidenciado que el Secretario General de la ONU tuvo que interceder para que al Comisionado se le mantuviera la vigencia de la visa.

La Vicecanciller recuerda además a Velásquez que existe un diálogo emprendido con la ONU sobre las preocupaciones del Gobierno de Guatemala “respecto a la ejecución” del acuerdo de creación de la CICIG.

En pocas palabras, puede notarse claramente que al Ejecutivo no le quedó otra que renovar la visa en cuestión y que lo hizo con total disgusto.

Más allá de la pertinencia, o no, de incluir la indicación que comentaré en seguida, es evidente que el conflicto se está escalando. ¿Llegará a tal extremo que será necesario invocar la cláusula de solución de controversias contenida en el Artículo 12 del acuerdo de creación de la CICIG?

¿Qué significa que alguien pueda “inmiscuirse en los asuntos internos” de un país?

Inmiscuirse, según el Diccionario de la Lengua Española, significa entremeterse o tomar parte en un asunto o negocio, especialmente cuando no hay razón o autoridad para ello.

Dicho muy coloquialmente, es como decirle a un extranjero que no “sea shute” o “igualado” en los asuntos que solo nos incumben a los chapines.

Pero resulta curiosa esa advertencia, pues basta con leer el acuerdo de la CICIG, para advertir que dicha institución tiene amplia participación en asuntos internos. Es más, yo diría en “asuntos de especial trascendencia interna”.

Los Artículos 1 y 2 son reveladores.

Por ejemplo, más interno no puede ser este asunto: “Apoyar, fortalecer y coadyuvar a las instituciones del Estado de Guatemala encargadas de la investigación y persecución penal…”.

Y ¿qué decir de este?: “Crear los mecanismos y procedimientos necesarios, que deberán implementarse para la protección de los derechos a la vida y a la integridad de las personas…”.

Esto tiene que ver directamente con los Artículos 1 y 2 de nuestra Constitución.

En mi opinión, la advertencia hecha por la Vicecanciller, refleja un frenesí al que no pudo resistirse el Gobierno. Quedará para los anales de anécdotas en derecho internacional.

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