Sábado 19 DE Octubre DE 2019
Opinión

Juan Luis Velásquez Carrera (V Parte) (Ciudad de Guatemala, 4/12/1957-1/9/2017)

Cuando recuerdo el hogar que formaron mis padres, no deja de sorprenderme el cariño y la atención con la que fuimos educados.

Fecha de publicación: 10-10-17
Por: Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Otro momento importante de nuestra vida fue el apoyo intelectual y político brindado al entonces candidato a la Presidencia, Maestro Jorge González del Valle (†), el famosísimo “Corbata” quien nos pidiera conformar un grupo de profesionales que junto a él elaboraría el Programa de Gobierno del Frente Democrático Nueva Guatemala. Todo ello derivado de la apertura democrática tras la firma de los Acuerdos de Paz. Toda esa experiencia fue memorable. Juan Luis participó junto a una destacada parte de la intelectualidad de Guatemala en realizarlo. No se quería improvisar, como la mayoría de partidos políticos del país, recientemente lo han hecho y se contó con el apoyo de verdaderas luminarias del pensamiento guatemalteco, en la época, como el humanista, doctor Carlos Alfonso González Orellana (†), en el área de educación, del ingeniero agrónomo Leopoldo Sandoval Villeda (†), en el área de desarrollo agrícola y la cuestión agraria, el ingeniero civil y militar decente como lo fuera Amadeo García Zepeda (†), ayudante personal del “Soldado del Pueblo”, Coronel Jacobo Árbenz Guzmán, de economistas de la talla de Rómulo Caballeros, Edgar Augusto Portillo Recinos, Rolando Eliseo Ortiz Rosales (†) –también sociólogo–, Justo Ugarte (†), Raúl Villatoro, del propio candidato González del Valle y de quien esto escribe. José Fernando Velásquez Carrera, ciertamente nos hubiera apoyado en esta empresa, pero se encontraba en México, D. F. terminando su doctorado en Derecho Internacional. Dicho Plan de gobierno fue publicado y el partido político contó con una orientación científica y versada sobre la problemática nacional que los otros competidores no tenían. Ellos estaban y están interesados en continuar con el saqueo, el latrocinio y la impunidad en el país.

Cuando recuerdo el hogar que formaron mis padres, no deja de sorprenderme el cariño y la atención con la que fuimos educados. El rol de la familia extensa de los Velásquez Collado y los Carrera Samayoa. El papel de Angelita Cojulum Coyoy, nuestra nana quetzalteca fue fundamental. Nuestro mayores, tanto abuelos como padres, habiendo crecido durante las dictaduras de Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico Castañeda eran en general autoritarios, como la mayoría de familias ladinas, me imagino y quizás por ello, nosotros los patojos y patojas poco a poco nos fuimos sublevando a esa forma de conducta. Ello no solamente pasó en Guatemala, sino también en muchos países latinoamericanos y europeos. Quizás ante el autoritarismo de nuestras familias y el cambio de los tiempos nos fue llevando a sublevarnos a nivel personal, familiar y socialmente, en un espectro más amplio. Ya adolescentes, la sobremesa siempre era, después de las comidas, especialmente después del almuerzo o de la cena, educativa pues debatíamos en relación a temas que eran tan variados como la problemática nacional pasando por la trama futbolística, entre cremas, rojos, chivos y universitarios hasta la vieja rivalidad continental entre los gigantes futbolísticos de América del Sur, entre el Brasil y la Argentina; en el seno de nuestra familia. Qué leíamos era otro de los grandes temas. Fernando, hablaba de temas filosóficos, del derecho y de la música sudamericana, a Juan Luis le interesaban los libros de economía, psicología, de informática y de los músicos clásicos de Europa, a mi madre, los temas artísticos, sociales y educativos, a mi padre, Juan Guillermo los aspectos económicos, contables y de las finanzas, que sin duda me influenciaron a la hora de escoger mi carrera profesional. Los libros de la literatura guatemalteca y latinoamericana siempre me atrajeron en lo personal y también el conocimiento de los idiomas, con énfasis en nuestra lengua, la inglesa, la portuguesa y la francesa. Continuará…