Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Elección de presidente del Organismo Judicial

— Editorial
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Conforme nuestra Constitución, el Presidente del Organismo Judicial (OJ) y de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dura en su cargo un año y está prohibida su reelección. Por tanto, cada año los 13 magistrados de la CSJ deben elegir a un nuevo Presidente del OJ y de la CSJ entre los magistrados que no hubieren ocupado la Presidencia durante el período de sus funciones de cinco años, con el voto favorable de, por lo menos, nueve de ellos, que equivale a las dos terceras partes del número de magistrados. Es decir que cinco de los 13 magistrados de la CSJ se convierten en Presidente del OJ y de la CSJ, en tanto que ocho no.

Desde que se implantó el sistema de presidencia rotativa del OJ y de la CSJ, a raíz de la reforma constitucional decretada en 1994, comenzó la pugna constante por la Presidencia, ya que solamente cinco de los 13 magistrados en cada período de funciones de la CSJ (cinco años) pueden convertirse en Presidente, los otros ocho no. De esa cuenta, las pujas se van volviendo frenéticas conforme avanza el período de funciones. Sin duda, era preferible el sistema de un Presidente para todo el período de funciones de la CSJ.

Por supuesto, esta competencia desaforada va en detrimento de la administración del OJ, porque los magistrados de la CSJ se la pasan en campaña política permanente y en repartición de privilegios y prerrogativas. Por algo los magistrados de los demás tribunales colegiados, así como los jueces, lamentan el poco apoyo y atención que reciben de parte de la CSJ, y se sienten abandonados a su suerte.

Por consiguiente, no siempre se elige Presidente del OJ y de la CSJ con anticipación al día previsto para que inicie el nuevo período presidencial de un año, por lo que la Corte de Constitucionalidad (CC) ha tenido que determinar quién se queda a cargo provisionalmente de la Presidencia del OJ y de la CSJ, mientras se elige al nuevo Presidente, así como imponer a los magistrados de la CSJ la obligación de reunirse todos los días con el fin de que elijan al Presidente del OJ y de la CSJ. En una oportunidad, el ‘impasse’ eleccionario duró tanto tiempo que el Presidente del OJ y de la CSJ fue elegido para que cumpliera los últimos tres meses del año correspondiente.

A principios de este año, la CC resolvió anular la elección de Presidente del OJ y de la CSJ, con base en que no se encontraban presentes los 13 magistrados titulares de la CSJ. Es decir que la CC dispuso que no es válida la elección cuando uno o varios magistrados titulares de la CSJ se hubieren ausentado temporal o definitivamente del cargo. O sea que, a juicio de la CC, el pleno de la CSJ, si se da la ausencia de uno de sus magistrados, no puede integrarse con un magistrado Presidente de la Corte de Apelaciones, tal y como lo establecen los Artículos 222 de la Constitución y 77 de la Ley del Organismo Judicial, para elegir Presidente del OJ y de la CSJ; y, por tanto, la CSJ, en caso de ausencia de un magistrado propietario, debe abstenerse de elegir Presidente del OJ y de la CSJ; y, en caso de que la ausencia fuere absoluta, esperar a que el Congreso elija al nuevo magistrado de la CSJ.

De esa cuenta, dado que el Consejo de la Carrera Judicial resolvió separar del cargo de magistrada titular de la CSJ a la licenciada Blanca Stalling y el Congreso no ha designado a su sustituto, habrá que ver qué resuelve la CC para sortear el entuerto de un cuórum de 12 magistrados en vez de 13.

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