Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Un coctel molotov llamado Guatemala

Solo falta el fosforazo para que explote

— Gonzalo Asturias Montenegro
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El coctel es una preparación que contiene una o varias bebidas de jugos de frutas incluyendo una alcohólica. Su uso y nombre se origina en Campeche, en donde había una bebida que juntaba jugos de fruta con licor, la cual por ser de color muy vistoso, los nativos la llamaban Cola de Gallo, que los extranjeros de habla inglesa la tradujeron por Cock Tail (cola de gallo), y que paso al español como Coctel.

Pero hoy quiero referirme a otro coctel, que no es delicioso al paladar sino que es explosivo, conocido como Molotov, que básicamente es una botella de vidrio llena gasolina a la cual se le pone un trapo como mecha. Luego, se le prende fuego al trapo y el artefacto se lanza inmediatamente, de forma que cuando cae al suelo, el líquido se inflama y produce una explosión. Como es de fabricación sencilla, la utilizan, sobre todo, los jóvenes en combates callejeros con la policía.

Pero hoy me referiré a ese Coctel Molotov que se llama Guatemala, y cuyos ingredientes ya están juntos en la botella como líquido inflamable, los cuales son la Crisis política, la Crisis económica, la Crisis social, la Crisis racial, la Crisis religiosa y la Crisis abierta por Jimmy, agravada hoy con la noticia del sobre sueldo presidencial, de forma ya solo falta el fosforazo para que el Coctel Molotov explote.

Veamos el escenario. Ciertamente a lo largo de nuestra historia hemos tenido estas crisis pero que nunca todas a la vez, lo cual las convierte en un verdadero Coctel Molotov. Repasemos los ingredientes de esta mezcla explosiva.

La Crisis política por la que atraviesa Guatemala es muy grande porque el narcotráfico y el crimen organizado penetraron en las estructuras de los partidos políticos hasta volverlos antros y mafias.

La Crisis económica que está en proceso, se traduce en la reducción de la inversión extranjera y el desaceleramiento de la economía del país. Debido a la explosión demográfica, el crecimiento neto nuestro es de alrededor del uno por ciento, suficiente para que los problemas económicos no se resuelvan sino que sigan latentes y lacerantes.

La Crisis social es como la gasolina del coctel Molotov porque tiene características incendiarias. El país a traviesa un periodo de completa turbulencia social y de total ingobernabilidad: linchamientos, maras, asesinatos en la calle, robo de energía (que el MP no desarticula) retenes en las carreteras, quema de sedes y de patrullas policiales, invasión de fincas, cooptación por parte del narcotráfico de las autoridades de las áreas fronterizas y de las rutas de trasiego interno, por citar a algunos pocos hechos trágicos.

La Crisis étnica puede ser el trapo o mecha del Coctel Molotov. Está latente y se expresa claramente en situaciones como la actual imposibilidad nacional de llegar a un acuerdo racional sobre la reglamentación del Convenio 169 de la OIT; o en la trifulca que se armó en las redes por el derecho indígena; o más recientemente por el caso de María Chula, en el que se dijeron por las redes todo tipo de chuladas cargadas de racismo. A mi juicio, el racismo va en alza. Y hay racismo blanco y racismo maya.

La Crisis religiosa es menos patente pero no por ello inexistente, y que se traduce en la poca tolerancia a las convicciones religiosas ajenas, eco de aquel Cisma Sangriento, del que recientemente se ocupó Paco Pérez de Antón, en un libro de este título; que provocó guerras de religión entre católicos y

protestantes y aun dentro los propios protestantes.

La última crisis es la abierta por Jimmy con el pleito público con el Comisionado de la CICIG, con su retiro de inmunidad y ahora con el destape de un sobresueldo al Presidente de un pueblo pobre y que no obstante ello es el mejor pagado de Latinoamérica. ¡De verdad que no tiene madre! ¡Llora sangre!

Así el Coctel Molotov está por estallarnos en las manos salvo que todos los actores actúen con responsabilidad histórica. Es un momento no de precipitaciones sino de reflexión pero también de acción. El Coctel Molotov está por estallarnos con graves repercusiones sociales y económicas. En estos días tenemos que explorar con cuidado las salidas. Pero por favor alejemos el fósforo de la mezcla explosiva.

gasturiasm@gmail.com

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