miércoles 13 septiembre 2017
Opinión

En defensa del paraíso de la corrupción y la impunidad

— Jose Rubén Zamora

En medio de un escenario de polarización y radicalización ideológica montado artificialmente por los canales de TV de Ángel González y los net centers financiados por nuestro anacrónico fascismo aldeano y que con cuantiosas inversiones ha copado las redes sociales, el Congreso sacó las uñas afiladas y saltó en defensa del sempiterno paraíso de corrupción e impunidad que gobierna a Guatemala: ha modificado el artículo relacionado al financiamiento electoral  ilícito, contemplado en el Código Penal, para beneficiar a Orlando Blanco, brazo derecho de Sandra Torres, y a Roberto Villate, sobreviviente de los despojos del extinto partido Lider, a muchos que están en el cadalso como la propia Sandra Torres, y, de paso, a todos los que están en la cárcel debido a delitos de financiamiento ilícito electoral, pues las reformas de las leyes, como todos sabemos, no son retroactivas, excepto cuando favorecen a los reos. En adición, han aprobado el artículo que conmuta penas en  el Código Penal para acelerar la salida de prisión de todos los que la CICIG ha perseguido penalmente.

Ha trascendido que queda pendiente de aprobar la eliminación del delito derivado de tener plazas fantasma y las leyes que castigan el lavado de dinero, así como reformas legales necesarias para expulsar a la CICIG y para que el Presidente pueda despedir a cualquier Fiscal General incómodo, es decir, independiente.

También pretenden, que el Presupuesto del Estado quede sin candados para que los diputados que han “viabilizado” con sus votos estas reformas siniestras, reciban su respectiva y generosa recompensa.

En esta trama demencial para preservar intacta la simbiosis entre cleptocracia y narcotráfico, se han unido desde Sandra Torres y su supuesta izquierda chavista, que más que políticos son una partida de largos y corruptos de colección y la derecha trasnochada, alcahueta de la corrupción y la impunidad de la que también ha medrado, agazapada detrás de Jimmy Morales, un pobre hombre, sin ninguna cualidad ni mérito, que jamás supo estar a la altura de las circunstancias y que para pasar el agua ha tenido que esconderse en las enaguas de Álvaro Arzú, quien junto al pillo de Alfonso Portillo, han sido los títeres clave de Ángel González en desmedro de los intereses nacionales. Los apoyan con firmeza los sindicatos podridos de Joviel Acevedo y Nery Barrios, el alto mando militar corrupto, y, detrás del telón de fondo, el formidable poder corruptor del narcotráfico, que gracias al control absoluto que ejerce sobre las aduanas de puertos y aeropuertos administra la soberanía nacional y esto le permite que Guatemala sea su última bodega estratégica, en la que recibe proveniente de Ecuador, donde se consolida sin mayores sustos, el 90 por ciento de la cocaína y heroína de Colombia, Venezuela y el propio Ecuador, que finalmente termina en Estados Unidos de América y el cien por ciento de los precursores químicos, que desde China pasan por Guatemala también rumbo a Estados Unidos para la fabricación de las peligrosas drogas sintéticas.

No deja de ser irónico, que todos los días los guatemaltecos somos bombardeados para convencernos de que solo se puede estar en la trinchera de la izquierda o en la de la derecha y que estamos en una guerra a muerte. Y, sin embargo, lo que se pudo observar esta tarde en el Congreso, es que nuestros políticos no son ni de izquierda ni de derecha: son unos miserables ladrones y siempre sacan el fantasma de las ideologías para preservar sus intereses espurios, mientras nos mantienen divididos y bien jodidos.

 

Mapa de rutas de tráfico ilegal Colombia-Ecuador-Venezuela-Centro América. Guatemala es el principal destino: 90 por ciento de la cocaína y la heroína con rumbo a EE. UU. tiene como última bodega a Guatemala por diez días en promedio. No aparece en el mapa, pero el cien por ciento de los precursores químicos provenientes de China tienen por bodega a Guatemala por diez días en promedio antes de salir para EE. UU.