Jueves 21 DE Marzo DE 2019
Opinión

Un año después

Ahora guardo las memorias de nuestras aventuras y de tu vida.

 

— María Aguilar
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Dice Humberto Ak’abal:

“Una persona triste

No es persona

Es un pedazo de algo

Que camina

Con la mitad de la vida”.

Y así nos dejaste con tu partida, a tu familia y a tus amigos, aquellos que hiciste tus hermanos.

Hoy hace un año exacto de tu partida, hoy hace un año que tu luz y tu energía se apagaron y no hay un solo día que no me duela tu ausencia, ni un solo momento del día que no te extrañe.

Te he intentado buscar en mis sueños, para darte ese último abrazo que lamento tanto haberme guardado. He querido buscarte para poder reírme una última vez con vos, para contarte de la vida, para escuchar tú voz. Quizá, en el fondo, quiero verte para de una vez despedirme de vos. Y sin embargo, no te encuentro, aún no apareces. Por momentos me consuela saber que las despedidas nunca fue lo nuestro porque sentíamos que teníamos toda una vida para compartir, por eso, nunca hubo razón para decir adiós.

Hace poco me preguntaron si me hubiese gustado tener hermanos e inmediatamente pensé en vos. Recordé cómo de pequeños, disfrutabas sacándome la lengua y gozabas tirándome choconoyes. Nuestra etapa de ser inseparables llegó en el momento en que más importaba, mientras dejábamos la adolescencia, cuando ambos íbamos aprendiendo a ser adultos.

Créeme que a veces te veo en las calles, allí vas caminando con tu pelo largo y cargando la mochila roja. Y cuando parpadeo para verte bien, desapareces, solo me queda tu sonrisa.

Ahora guardo las memorias de nuestras aventuras y de tu vida, algunas enojan, otras frustran pero la mayoría me hacen reír. Y con esas me quiero quedar. Mi meta es que, con el pasar de los años, nuestras bellas memorias me vayan curando el dolor y me permitan aceptar tu inesperada partida.

Hoy, como todos los días, tus padres que también han sido los míos, junto a tus hermanos estamos aquí, queriéndote, amándote y diciéndote que lo que nos queda de vida, será el mismo tiempo durante el cual, te seguiremos extrañando.

Quizá así irán pasando los años, hasta que finalmente llegue el momento en que nos volvamos a encontrar.

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