Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

Dejemos de echarle leña al fuego

“Vale la pena luchar por lo que vale la pena tener”

 

Fecha de publicación: 09-09-17
Por: Danilo Parrinello

Algún día encontraremos lo que estamos buscando. Tal vez no, quizás encontramos algo mucho mejor. Pero con actitudes iconoclastas, polarizadas y con el machete en la mano no lograremos encontrar el camino para una mejor Guatemala. A veces pienso que se nos olvida lo que nuestra patria, lo que hemos vivido y por lo que hemos luchado. A veces creo que tenemos amnesia colectiva. El que un extranjero con una ignorancia enciclopédica de lo que es Guatemala venga a creer que esto será Suiza de la noche a la mañana pudiera ser aceptable, pero que nosotros mismo finjamos demencia y actuemos como si la vida fuera una representación teatral me parece estúpido.

En los últimos años todos hemos manifestado estar de acuerdo con erradicar para siempre la corrupción en el gobierno; es más, por erradicar la corrupción en la vida de nuestro país. No es tarea fácil y eso lo debemos tener presente. Creer que con la facilidad que se derribó a Otto Pérez y su gavilla erradicaremos para siempre la corrupción es un error garrafal. Hoy vestirnos de niños de primera comunión y creer que de la noche a la mañana alcanzaremos esos ideales, eso es ingenuidad, aceptable en los  ajenos a Guatemala o acción deshonesta y criminal en nosotros mismos. Aquí tenemos que ir como la canción “Despacito… Pasito a pasito, suave suavecito…”, si no es así, el remedio puede salir más caro que la enfermedad.

Guatemala es un país con 23 etnias, con 23 lenguas o dialectos o como usted les quiera llamar. Mucho se ha escrito sobre eso, y no todos se entienden entre sí; este es un país al que los hermanos centroamericanos consideran muy violento, país donde por mover un cerco medio metro se han matado familias por generaciones o donde por querer quitar a un presidente en 1960 nos engarzamos en un enfrentamiento por más de 30 años, con más de 40 mil muertos. Yo creo de eso es de lo que debemos apartarnos, ya basta. Pensemos en entendernos, pensemos en unirnos  por el bien de todos. Si no podemos entendernos a nosotros mismos, si no conocemos nuestro pasado, nuestra historia cercana o lejana, pero no para seguir peleado sino reconociendo a lo que aspiramos para que haya una reconciliación de todos los guatemaltecos, no saldremos de este laberinto donde unos largos nos han metido creyendo que “un río revuelto habrá ganancia de pescadores”.

Entender la dinámica de la política de hoy y a los actores de buena fe es importante para seguir el liderazgo de quienes sean sensatos y que en lugar de llevarnos a más caos y violencia nos lleven a vivir en paz respetando nuestras leyes, nuestras instituciones y sobre todo nuestra Constitución. Debemos velar por el bien común, debemos apoyar la estabilidad política que nos hará ver ante el mundo como un país serio, estable, seguro para invertir y generar empleo y riqueza y no un experimento en el que nosotros mismos no nos ponemos de acuerdo para vivir como seres civilizados. Respetemos todos, el debido proceso en todos los casos, apoyemos las leyes, démonos a respetar y veamos para adelante con orgullo de ser chapines. En el mes de la Patria: ¡Que viva Guatemala!