Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

El Presidente y sus aliados

Fecha de publicación: 02-09-17
Por: editorial

Dicen que “en el amor y la guerra todo se vale”. En situaciones como la que vive el Presidente Morales cualquier tipo de apoyo resulta útil, poco importa que éste provenga de uno de los más cuestionados líderes sindicales en la historia del país, de una singular y poco confiable amalgama de políticos locales o de una oficiosa facción parlamentaria que cierra filas en torno a su jefe. Una acción estratégica clave de Morales para señalizar a sus opositores y detractores la fuerza política con la que cuenta, pero infortunada desde la perspectiva de la credibilidad de su  compromiso con la lucha contra la corrupción. Muchos de los personajes que manifestaron su apoyo al Presidente carecen de legitimidad alguna para enarbolar el estandarte de la honestidad y la transparencia frente a la ciudadanía. Estas incómodas alianzas podrían confirmar las sospechas que muchos guatemaltecos tenían de las promesas del Presidente.

Desgraciadamente, a Morales le viene hoy como anillo al dedo aquel refrán de “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Por más que sus aliados invoquen en su defensa los más altos principios republicanos y la soberanía nacional, el guatemalteco promedio sabe bien que detrás de estos encendidos discursos se esconden oscuros intereses. Como dice otra conocida máxima económica: “no hay tal cosa como un almuerzo gratis”; de una forma u otra, muy probablemente por medio de modificaciones al presupuesto público recién presentado, estos grupos tarde o temprano pasarán su factura a la administración actual. No hay que ir muy lejos, basta con retroceder unos cinco años en el tiempo para corroborar la forma en que el dúo Pérez-Baldetti reconoció al sindicalismo magisterial el apoyo recibido para llegar al poder. El oneroso pacto colectivo negociado entre este dueto y el sindicalismo magisterial es el mejor ejemplo de cómo se paga este tipo de favores. De ser cierto el compromiso que dice tener en la lucha contra la corrupción, el gobierno que Morales encabeza debería establecer una sana distancia respecto de sus nuevos aliados; llegado el momento, no ceder ante las potenciales presiones para pagar los favores recibidos, y; comprometerse a continuar en la lucha contra la corrupción aunque afecte a algunos de sus defensores.