viernes 1 septiembre 2017
Opinión

Morales y Velásquez no son relevantes

¿Cómo se puede dormir tranquilo?

 

— Luis Figueroa

Como debemos actuar mientras vivamos, una sociedad irracional y paralizada está lista para ser tomada por cualquiera que esté dispuesto a determinar su curso. La iniciativa puede venir de dos tipos de personas: las que están preparadas para asumir la responsabilidad de afirmar los valores racionales, y las que persiguen lo contrario.

Esa frase ha rondado mi cabeza desde que estalló la crisis política que desvela a los guatemaltecos.  Superficialmente, la crisis es un enfrentamiento entre el presidente Morales y el jefe de la CICIG, Velásquez.  No falta quienes creen que hay que tomar partido por uno, u otro personaje, y olvidan, o ignoran, o quieren que no se discuta el hecho de que lo que está en peligro es algo más valioso: los principios que determinan el curso de este país…y el de nuestras vidas.

El miércoles, que entre las fotos de los manifestantes que apoyan a Velásquez vi una efigie del Che Guevara –que se suma a las banderas de Codeca, el CUC y Winaq en otras manifestaciones– tomó forma el primer párrafo de arriba.  ¿Qué principios representan Guevara y aquellos a quienes no les da pudor asociarse con él? Estas son frases suyas: “Los jóvenes deben aprender a pensar y actuar como una masa.” “Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria…esta es una revolución. Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro.” “Descubrí que realmente me gusta matar.”

Es cierto que pronunciar un juicio moral es una responsabilidad enorme; pero, ¿cómo se puede dormir tranquilo sin advertir que –a estas alturas de la historia– pedir “la revolución” y alinearse con banderas del Che no es un error de conocimiento, sino maldad?

La alternativa que tenemos enfrente es entre los valores que representan el Che, Codeca, CUC, Winaq, Semilla, Somos y otros actores similares; y la esperanza de una sociedad en la que se respeten absolutamente los derechos individuales de todos por igual, sin privilegios.  Opto por esta última.  ¿Y tú?

El párrafo primero es paráfrasis de ¿Cómo se puede tener una vida racional en una sociedad irracional?, por A. Rand.

luisfi61.com