Jueves 20 DE Junio DE 2019
Opinión

¿Otra broma del Alcalde Arzú?

Fecha de publicación: 31-08-17
Por: Editorial

El Alcalde Álvaro Arzú, durante un encuentro que sostuvo el pasado martes con algunos alcaldes del país que manifestaron su apoyo al Presidente Jimmy Morales en cuanto a declarar “non grato” y expulsar del territorio nacional al responsable de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Iván Velásquez, expresó: “Yo firmé la paz, pero también puedo hacer la guerra”, haciendo acopio de que durante su gestión gubernativa (1996-2000) se concretó la paz entre el gobierno y la guerrilla (29 de diciembre de 1996), así como que está dispuesto a llegar a las vías de hecho para que el Comisionado Velásquez se vaya del país. Sin duda, otro exabrupto abusivo de Arzú, que habría sido recibido por la concurrencia con risas y aplausos.

Recordamos que, a mediados de junio de 2016, el Alcalde de la Capital, Álvaro Arzú, con motivo de la celebración del VI Aniversario de la Plaza El Amate, ubicada entre la 5ª avenida y 18 calle de la zona 1, ante decenas de comerciantes, afirmó con vehemencia: “Ojo, se nos están metiendo allí otros –vendedores-. Si la Policía Municipal los saca a garrotazos es violación a los Derechos Humanos, pero si lo hacen ustedes mismos allí parte sin novedad. Entonces les voy a dar unos sus leños y unos chalecos de la Muni para que los vayan a sacar a morongazos. Me van a ayudar a mí en eso”.

Adicionalmente, a mediados de noviembre de 2016, un contingente antidisturbios de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) fue enviado a la 14 calle y 6ª avenida de la zona 1 de la Capital, con el propósito de desalojar por la fuerza a los vendedores ambulantes que se concentraban en el lugar, quienes con piedras y palos atacaron a los gendarmes. El saldo fue varias personas heridas y destrucción material.

La Corte Suprema de Justicia admitió para su trámite un antejuicio contra el Alcalde Arzú, a raíz de una denuncia presentada en su contra por el susodicho ofrecimiento de morongazos, por considerar que los hechos denunciados no eran espurios, ilegítimos o políticos. Sin embargo, después de un tortuoso procedimiento de antejuicio, el respectivo Tribunal de Antejuicio (Sala de Apelaciones) concluyó que no había mérito para despojar de su inmunidad al Alcalde Arzú y someterlo a un proceso penal, porque el ofrecimiento de morongazos había sido una simple broma, con base en que entre la concurrencia hubo risas y aplausos.

Esto supondría que el nuevo exabrupto belicista del Alcalde Arzú, de ser denunciado, también tendría que ser tolerado por los tribunales de justicia como otra simple broma, de mal gusto o mal intencionada, pero al fin una guasa.

Es más, lo dicho por el Alcalde Arzú, a principios de agosto de 2016, también habría de ser considerado como otra simple chacota, a saber: “(…) Había un presidente mexicano que con muy buen criterio decía que a la prensa se le paga o se le pega. Yo opté por lo segundo (…)”, solo porque alguien se rio o aplaudió.