Martes 19 DE Junio DE 2018
Opinión

El libreto al pie de la letra

— Jose Rubén Zamora
Más noticias que te pueden interesar

Cumpliendo con los rituales y liturgias diplomáticas mínimas, Jimmy Morales realizó un viaje forzado, incómodo y penoso, para mostrar su desagrado y sus molestias con el comisionado Iván Velásquez al secretario de Naciones Unidas, António Guterres, aunque finalmente no se atrevió a pedir su renuncia, pues sabía que le habría sido negada.

Apegado a su libreto, ha declarado no grato a Iván Velásquez, comisionado de la CICIG, y ha ordenado su inmediata expulsión. Es decir, hipotéticamente, no le ha dado tiempo a Iván Velásquez ni de vestirse. Se puede esperar las renuncias de la fiscal general Thelma Aldana, del ministro de Gobernación Francisco Rivas, y del superintendente Juan Solórzano Foppa.

Los generales, dueños de las aduanas de puertos y aeropuertos y del país desde 1982, la cleptocracia y sus títeres en los tres poderes del Estado, Ángel González que está al borde de que le extingan sus frecuencias mal habidas de TV y tiene a su esposa y testaferro y a su cuñado Luis Rabbé huyendo con sendas órdenes de captura, el Mariscal Zavala, y la derecha fascista se han alineado con el Presidente en contra de la lucha contra la impunidad y la corrupción. Sin embargo, su victoria pírrica es una derrota aplazada en el largo plazo.

Guatemala se quedará aislada, en soledad, y por varios años seguirá siendo el paraíso de la corrupción y la impunidad. No se puede descartar que en este momento de euforia los cavernarios victoriosos celebren su victoria, dejando salir a flote su característica violencia exacerbada que han tenido contenida. Mientras el gobierno ha enviado a las oficinas y residencia a la Policía para que apresuren al máximo la expulsión de Iván Velásquez, en Mariscal Zavala hay Mariachis y champagne.

El escenario previsible es un choque de trenes entre el Ejecutivo y la CC que conocerá un recurso de la PDH y muy posiblemente seremos testigos de un autogolpe al estilo Fujimori. Sólo que Jimmy, no es Fujimori; ni Armando Melgar Padilla, el general Bustamante, ni Puñalito Ovalle son Montesinos.