Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Opinión

Lucha contra la corrupción no debe parar

Fecha de publicación: 26-08-17
Por: Editorial

Por más importante que pueda ser  la CICIG en el combate contra la corrupción, queda claro, después de los últimos acontecimientos, que se necesitan otros elementos para garantizar la continuidad y el éxito de estos esfuerzos. Para principiar, se necesita de un genuino compromiso por parte de todos los actores involucrados de permanecer en esta lucha hasta que este mal haya sido erradicado. Un compromiso que, por de pronto, involucra también a ciertos grupos e instituciones que claramente han gozado de los beneficios de la falta de controles sobre la corrupción. Cuestión que hace mucho más difícil cualquier esfuerzo en materia de lucha contra este terrible mal; aunque muchos de estos grupos manifiesten públicamente su apoyo en esta lucha, llegado el momento de quiebre del sistema reinante, es muy probable que abandonen su forzado compromiso en pos de la defensa de sus intereses más inmediatos. Algo que cada vez va quedando más claro en la medida que arrecia la lucha contra la corrupción.

Además de la falta de compromiso genuino por parte de importantes jugadores estratégicos en esta guerra, hay que reconocer que es tan amplio el caleidoscopio de grupos alrededor de esta lucha que resulta difícil armonizar la diversidad de enfoques e intereses existentes. Algunos de los grupos que participan en esta lucha ven en ella un medio para reivindicar cuestiones que no han logrado por medio de otros métodos, provocando así una proliferación de acciones puntuales que no responden a una estrategia integral y una innecesaria polarización dentro de ellos; cuestión que, dentro de la adversa situación que viven, resulta beneficiosa para quienes siguen beneficiándose de la corrupción. Un lamentable fallo de acción colectiva que termina facilita el trabajo de quienes tienen todavía a su disposición medios para entorpecer la lucha iniciada: “en río revuelto, ganancia de pescadores” y mientras más revuelto, difícil de predecir y turbio vaya el río, mejor. Después de todos los acontecimientos que hemos vivido esta semana, es momento que reconozcamos ya la necesidad de pasar de acciones aisladas al diseño y ejecución de una estrategia integral en contra de este  mal, en donde las acciones de la CICIG y el M.P. formen parte de un diseño más amplio, mejor estructurado y coordinado, sujeto a controles mejor definidos y a una rigurosa rendición de cuentas.