Jueves 23 DE Noviembre DE 2017
Opinión

Algo grave en este pueblo

Los “colectivos” le llevan ganas a Morales.

 

— Luis Figueroa
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Hay un cuento de García Márquez, titulado Algo grave va a suceder en este pueblo, y empieza así: “Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo”.  Los hijos se ríen de la madre, y dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan.

El rumor del presentimiento de la vieja pasa de sus hijos a los amigos de estos y de los amigos al carnicero.  Al rato, todos en el pueblo están esperando que pase algo; y la gente empieza a ver en el calor (de siempre) y en la presencia de pájaros (de siempre) augurios de que algo grave va a pasar.

La tensión se eleva en el pueblo y las personas agarran sus muebles, sus hijos y sus animales, y en carretas abandonan el pueblo. No faltan quienes incendian sus casas; y hay un éxodo como de guerra. Al final del cuento…no les cuento con la esperanza de que lo googleen y lo lean porque es bueno

De aquello me acordé cuando -luego del rumor de que Jimmy Morales quería salir de Iván Velásquez- se encendieron las redes sociales, la Fiscal General amagó con renunciar, los medios masivos hicieron eco y los “colectivos” de siempre amenazan con salir a la plaza para deponer al Presidente.  Los intoxicadores le colgaron el sambenito de corruptos a quienesquiera que no se uniera al frenesí y…¿quiénes se benefician con semejante río revuelto?

Desde el día uno, los “colectivos” -de siempre- le llevan ganas a Morales, que a ratos es un indefendible y a ratos también. Esto y la victimización de Velásquez les cae como anillo al dedo no solo para salvarle la cara al jefe de la CICIG y a la Comisión (luego de meses y meses en que sus casos no terminan de “cuajar”), sino para conseguir, por la vía de los rumores, la incertidumbre y de las barricadas, lo que los votantes les niegan en las urnas –siempre-.

luisfi61.com