Martes 12 DE Noviembre DE 2019
Opinión

A 72 años de los bombardeos atómicos

Fecha de publicación: 11-08-17
Por: editorial

Hace 72 años, se produjeron los ataques nucleares ordenados por el presidente de EE. UU., Harry S. Truman, contra el Imperio del Japón. Los bombardeos nucleares ocurrieron los días 6 y 9 de agosto de 1945 sobre las ciudades japonesas Hiroshima y Nagasaki, respectivamente. Se estima que, a finales de 1945, el saldo trágico del ataque nuclear a Hiroshima era de 166 mil muertos y a Nagasaki de 80 mil fallecidos. Esto sin contar las personas que padecieron y padecen enfermedades por envenenamiento radiactivo. En síntesis, el mundo conoció el horror de la guerra nuclear.

En octubre de 1962, EE. UU. y la URSS, en medio de la controversia surgida a raíz del descubrimiento por parte de EE. UU. de la existencia de plataformas de lanzamiento de misiles nucleares soviéticos en el territorio de Cuba, denominada “crisis de los misiles”, EE. UU. y la URSS estuvieron a punto de iniciar una guerra atómica, de impredecibles consecuencias.

La “crisis de los misiles”, un episodio de la “Guerra Fría, duró 13 días, entre el descubrimiento de los misiles (15 de octubre de 1962) y el anuncio de su desmantelamiento y traslado de vuelta a la URSS (28 de octubre de 1962). Afortunadamente, la cordura privó y la humanidad se salvó de una guerra termonuclear devastadora.

Actualmente, los niveles de confrontación y tensión entre los gobiernos de
EE. UU. y Corea del Norte están escalando peligrosamente. Lamentablemente, la provocación norcoreana ha degenerado hasta lo demencial.

A finales del mes pasado, el ministro de Defensa de Corea del Norte, Pak Yong-sik, advirtió de un “ataque nuclear preventivo sobre el corazón de América”.
Asimismo, a raíz de las duras sanciones económicas que el Consejo de Seguridad de la ONU impuso al régimen norcoreano, que supondrá el recorte de un millardo de dólares de los ingresos por exportaciones, preocupa la advertencia norcoreana de convertir a EE. UU. “en un mar de fuego inimaginable” en caso de que se aprobasen sanciones y EE. UU. optase por la vía militar. Incluso, el gobierno norcoreano ha amenazado con atacar la isla de Guam, en posesión estadounidense.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, respondió enérgicamente que Kim Jong-un, dictador norcoreano, “ha estado lanzando muchas amenazas, más de lo normal”, y que “se encontrará con el fuego y la furia y, francamente, un poder de una magnitud que jamás se ha visto antes en este mundo” si consuma sus
amenazas. Esta reacción provocó el desplome de los mercados bursátiles.

En todo caso, ha trascendido que la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE. UU., ha concluido: “La comunidad de inteligencia evalúa que Corea del Norte ha producido armas nucleares para envío mediante misiles balísticos, que incluyen la categoría de misiles intercontinentales”. Esto supone que un intercambio nuclear entre ambos países podría ser devastador para la vida humana en el planeta.

Ojalá que la sensatez, el sentido común y el buen juicio prevalezcan y que la
sangre no llegue al río. El uso de armas de destrucción masiva sería una calamidad, una locura. No habría ganadores, solo perdedores, miles de millones de perdedores.
¡Terrible! Por tanto, rogamos a Dios que ilumine a los actores en este drama y que les dé sabiduría, prudencia y moderación.