Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

País al borde del abismo

Esta declaración es alarmante mas no inesperada.

 

— María Aguilar
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Del 31 de julio al 4 de agosto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, realizó una visita a Guatemala en la que se reunió con distintos entes civiles y gubernamentales, para determinar la situación de derechos humanos en el país. En su informe preliminar, la CIDH declaró que: “en lo fundamental, varios de los motivos que generaron el conflicto armado interno persisten en la actualidad: se mantiene una economía basada en la concentración del poder económico en pocas manos, una estructura estatal débil, con pocos recursos por la escasa recaudación fiscal y altos niveles de corrupción. Persisten problemas estructurales como la discriminación racial, la desigualdad social, una profunda situación de pobreza y exclusión, y falta de acceso a la justicia, los cuales constituyen un obstáculo para el pleno respeto a los derechos humanos en Guatemala.” Asimismo, según la CIDH, la existencia de estructuras de poder paralelas imposibilita la lucha contra la impunidad y la corrupción.

Estas conclusiones sirven para recalcar que Guatemala ha sido un Estado fallido desde su fundación. La acumulación de poder en pocas manos y la inequidad han sido constantes históricas. Además, en años recientes, la CICIG ha evidenciado la relación entre elites, poder político, crimen organizado y la cooptación del Estado guatemalteco.

La CIDH advierte que “el Estado de Guatemala tiene una gran deuda histórica vinculada a problemas estructurales derivados de su pasado. Guatemala se encuentra en la encrucijada de adoptar medidas para resolver los problemas estructurales y garantizar los derechos humanos del pueblo guatemalteco, o de lo contrario se arriesga a enfrentar retrocesos en esta materia y repetir episodios de graves violaciones de los derechos humanos del pasado.”

Esta declaración es alarmante mas no inesperada, estamos en un país sin rumbo, cooptado por elites económicas y políticas avaras, corruptas, racistas, y empeñadas en vaciar al país de sus recursos, mientras el crimen organizado, en ocasiones separado de estas elites y en ocasiones operando en conjunto, tiene secuestrado al país. Se tiene a un presidente inepto, que trata de dar legitimidad a su gobierno con uno o dos funcionarios probos. En conclusión, se tiene a un país al borde del abismo.

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