Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Acertado el enfoque del superintendente Solórzano Foppa

— Jose Rubén Zamora
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Con tino, responsabilidad y respondiendo a una de sus obligaciones clave, el superintendente Juan Francisco Solórzano Foppa se ha comprometido públicamente, a agilizar la devolución de la cifra astronómica de Q3.58 millardos, que corresponden a 2 mil 727 solicitudes de devolución de créditos fiscales que la SAT, abusando de su poder, ha retenido de las empresas exportadoras.

Este virtual despojo arbitrario, ilegítimo e ilegal de recursos cuantiosos, erosiona y castiga de manera grosera el capital de trabajo de pequeñas, medianas y grandes empresas orientadas a la exportación y a la generación de divisas, encarece sus costos artificialmente, reduce su capacidad de inversión y crecimiento y por décadas las ha hecho vulnerables a la extorsión y el chantaje de las autoridades de turno.

Mientras tanto, por ejemplo, empresas dedicadas a la importación de pollo, por años se acogieron a la figura  y el disfraz de la maquila, dejaban su producto clandestinamente –de contrabando– en el país y realizaban exportaciones ficticias al Caribe, específicamente a Jamaica y la SAT, de manera expedita y oficiosa, les devolvía su supuesto crédito fiscal, que representaba un robo en despoblado: vaya negocio redondo.

Empresas de mafiosos y capos de colección, dedicados al trasiego, al despojo de propiedades, al asesinato, al negocio de la chatarra,  incluían en su línea de negocios exportaciones ficticias y conseguían lo que los genuinos exportadores no podían si no caían con el diezmo: la devolución de créditos fiscales injustificados, que representaban un robo al Fisco. Bonanza es una de estas empresas con exportaciones fantasmas y ficticias, Méndez Ruin fue peón sin importancia de algunas de estas creativas operaciones criminales.

Juan Francisco Solórzano Foppa tiene el carácter, la voluntad y la energía para dar un paso más serio y definitivo y despolitizar, erradicar la arbitrariedad y la corrupción y garantizar la transparencia en la indispensable devolución del crédito fiscal para el genuino sector exportador.

Sugiero explorar la institucionalización de una mesa técnica dirigida por la SAT, en la que estén sentados y representados el sector exportador y Acción Ciudadana, con un peso decisivo, que garantice la transparencia, la agilidad en la fiscalización y en los procesos de devolución oportuna de los debidos créditos fiscales y la extinción definitiva de los esquemas de corrupción.

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