lunes 17 julio 2017
Opinión

La OCDE un socio activo del G20

La OCDE es una organización multidisciplinaria que ha sabido reinventarse, mantener su prestigio, eficacia y trabajar en sinergia con otros organismos internacionales.

— Luis Fernando Andrade Falla

Ante la compleja crisis financiera-económica de carácter global, que se acentuó con fuerza en el 2008, cuyo detonante fue la explosión de la burbuja especulativa de negocios inmobiliario financieros en los Estados Unidos en el 2006, el G20, las economías más desarrolladas y las emergentes del mundo, requirieron en su cumbre del 2009 en Pittsburgh, Estados Unidos, el apoyo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, ante los desafíos de concertar políticas y acciones que atenuaran y revirtieran progresivamente la crisis, en ese momento, la más seria experimentada en el proceso de la interacción masiva digital, en línea y simultánea a nivel global.

La OCDE, una organización multidisciplinaria que ha sabido reinventarse, mantener su prestigio, eficacia y trabajar en sinergia con otros organismos internacionales, ante el requerimiento del G20, asumió un amplio abanico de asuntos interrelacionados dentro los cuales están: la lucha contra la corrupción, reformas al sector financiero, el financiamiento a infraestructuras, el crecimiento económico, empleo y políticas sociales, cadenas de valor en el comercio y la inversión internacional y la transparencia fiscal.

Guatemala en relación a este último asunto suscribió en el 2009 en el marco de la cooperación entre el G20 y la OCDE, el Convenio Multilateral de Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal, sin que fuera ratificado hasta el mes de mayo pasado por el actual Congreso de la República.

Es importante destacar este hecho que se dio en armonía con la iniciativa dirigida por la Presidencia de la República de priorizar un acercamiento coherente, serio y consistente con la OCDE en asuntos relacionados a la trasparencia gubernamental y lucha contra la corrupción, entre otros, en coordinación con otras instancias gubernamentales.

La visita oportuna del presidente de la República, Jimmy Morales, a París, Francia, el 8 y 9 de junio pasado a las conferencias sobre América Latina y el Caribe que anualmente organiza el Gobierno de Francia en conjunto con la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, permitió que Guatemala depositara ante el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, la ratificación de este convenio de gran importancia global y permitiera asimismo un renovado acercamiento al más alto nivel político en la relación con Francia.

Guatemala salió de una lista de países que no cumplían con los estándares internacionales en materia de transparencia fiscal y que había un alto riesgo de convertirnos en un país señalado de paraíso fiscal.

El informe del Secretario General de la OCDE presentado en la Cumbre del G20 que tuvo lugar en Hamburgo, Alemania, el 7 y 8 de este mes da cuenta de los avances de Guatemala en esa
materia.

La OCDE, que ha estado a la altura de las circunstancias difíciles y complejas que enfrentó el mundo global en el periodo del 2008-2009, como la hecho en otras circunstancias en el pasado, ha dado luces y ha contribuido en la formulación, la evaluación y la armonización de políticas públicas, estableciendo estándares internacionales de gestión gubernamental. Se ha convertido en un socio activo, eficiente y eficaz del G20.

Guatemala ha dado un paso adelante, que es significativo, en su acercamiento a la OCDE, que abre un camino a seguir con la potencialidad de trabajar en armonía y en sinergia con diferentes sectores nacionales y distintos actores e instancias internacionales. Sí es posible romper la inercia pesimista y de resignación que se percibe y se siente en distintos niveles sectoriales del país, pero para ello se requiere apertura mutua al diálogo, a la convergencia de objetivos y a la voluntad política. La OCDE está a disposición de Guatemala, así se hizo saber en París, Francia.