Viernes 18 DE Octubre DE 2019
Opinión

Volare, Macarena, Despacito

La vida no es solo política.

 

Fecha de publicación: 15-07-17
Por: Danilo Parrinello

Desde niño fui melómano, mi madre tocaba el piano y mi padre pintor por naturaleza, aprendió a tocar el acordeón. Escuché siempre los clásicos desde un Beethoven, hasta Vivaldi, Salieri o Straus, también a Paco Pérez con Luna de Xelajú, hasta un German Alcántara con Mi Bella Guatemala o el maravilloso vals La Flor del Café. Pero también sonaban en mi casa Los Churumbeles de España, Juan Legido y con los años, Perret o Sabina.

En mi niñez irrumpió en el mundo el Rock and Roll. Elvis Presley y los Beatles. Con un par de amigos nos inscribimos en el Conservatorio Nacional de Música. Un año de solfeo fue suficiente para mí. Algunos amigos formaban grupos de rock, yo no llegue a eso, me conformé por años con asistir al Conservatorio semanalmente a los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional y en las tardes al Parque Centenario a escuchar a la Banda Marcial. Aquí llegaban de México, las piezas más famosas del rock en inglés entre otros. Quienes vivimos esa época disfrutamos también de la maravillosa música francesa con piezas inolvidables como C’est Si Bon, Pobre Gente de París, o El Piano del Pobre o Mademoiselle de París; música que he tenido la suerte de escuchar en Montmartre mientras degustamos, al atardecer unos escargot o un foie gras con un buen vino. En aquellos años gozamos la gloriosa música popular italiana como la Piccolissima serenata de Renato Carosone, el Mambo Italiano y muchas canciones más, hasta que llegó así de golpe, sin anunciarse, el fenómeno musical del siglo XX la canción que más rápido dio la vuelta al mundo que se cantó, se bailó y se interpretó en todos los idiomas y esta fue Nel blu dipinto di blu conocido como Volare de Doménico Modugno. Fue un fenómeno que se creyó imposible de igualar. Se convirtió esta canción en una de las más representativas de la música italiana. La cantaron Dean Martin, Frank Sinatra, Gypsi Kings, Barry White, Paul McCartney, Luciano Pavarotti o Il Volo. Y lo mismo en español que en inglés o japonés, Modugno puso a Volare a todo el mundo.

Pasaron muchos años y nada lograba igualar el éxito de Volare. Fue hasta el año 1994 en que un dúo se sevillanos, Antonio Romero y Rafael Ruiz “Los del Río”, salieron con su canción La Macarena. No hay sevillano que no sea devoto de la Virgen de la Macarena, aunque el origen de la canción y letra fue más profano toda vez que surgió mientras acompañaban en una fiesta a una bailaora que fueron improvisando la letra y al día siguiente la tenían hecha y derecha. Éxito instantáneo en todo el mundo. En EE. UU. fue número uno durante 14 semanas en el Billboard. Fue himno de la campaña de Bill Clinton y vimos a la reina de Inglaterra o al papa Juan Pablo II, dando pasos de La Macarena.

Nunca se dio otro éxito tan rotundo y universal hasta este año que aparece Despacito de Luis Fonsi. La magia de la televisión, la globalización y el gusto por la cadenciosa música latina han hecho de Despacito el primero y único súper éxito musical del siglo XXI. Veremos si supera a Volare o a La Macarena.