Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Opinión

¿Cambiando Guatemala?

Lo primordial de la equidad.

 

— Anabella Giracca
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Decisión equivocada ha sido haber relegado la interculturalidad a los pueblos indígenas. Son “ellos” los diferentes, son “ellos” los diversos, son “ellos” los otros. Lo lamentable de esto es que, a la fecha, en pleno siglo veintiuno, muchos, muchísimos ciudadanos no cuentan con herramientas para entender el valor de la diferencia, el baluarte de la diversidad. La gracia del intercambio. Lo primordial de la equidad.

Nuestra historia fue trazada por próceres blancos. Peleando desde su caballo por una “independencia” a su medida. Con muy pocas ideas reflejadas en el filo de su espada, la verdad. Practicando desde entonces, los nuevos instrumentos de poder que hasta la fecha continúan vigentes.

Fomentaron la disciplina del pensamiento unipolar, hecho para evitar disensiones, y crear una autoridad única. Nuestra república patriarcal ha crecido bajo la tutela de este mando ideológico “único”. Fue nuestra primera escuela de intolerancia. De insensatez.

Parafraseando al escritor nicaragüense, Sergio Ramírez: Muy poco se pensó entonces en los incuestionables beneficios de la alternabilidad en el poder, en la rendición oportuna de cuentas, en el equilibrio de las potestades públicas, en el debate libre de las ideas, bases todas ellas de la democracia, que en cambio se vieron como adornos prescindibles, o como obstáculos al concepto de orden, y de progreso. El poder en una sola mano resolvía todos los peligros que acechaban al sueño utópico.

Como Nación seguimos siendo aspiración sin cumplir. Estamos inconclusos permanentemente. Con una larga fila de pendientes. ¿Pobreza feroz? El racismo continúa vigente, campante. Y hechos como la portada de la revista Look Magazine “Cambiando Guatemala a través de la moda”, no son aislados. Simplemente reproducen en el imaginario, una vez más, el poder de la blancura. El estereotipo, el paternalismo.

Nuestra nación es diversa, algo que debe ser no solo respetado, sino preservado y promovido. Las brechas que deben ser cerradas son las de las diferencias económicas.

Hablar de un país plural no significa homogenizar, eso jamás, sino acercar a todos a los beneficios en términos de equidad, de manera que el bienestar, la complacencia, la ventura, puedan convertirse en principales factores de unidad nacional. A estas alturas resulta urgente poder demostrar que vivir en un territorio común, y bajo un sistema político común, significa que todos tenemos oportunidades comunes, y derechos de representación política real. Y esa portada, ¡no ayuda!

¡Urgen nuevas construcciones!

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