Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

Las vibraciones de Cuatro Grados Norte

Un sitio con vibraciones de cambio, de aventura y, sobre todo, un sitio que invita a soñar y emprender.

 

Fecha de publicación: 10-07-17
Por: Richard Aitkenhead Castillo

Son unas pocas cuadras dentro de la gran Ciudad. Son un puñado de gente joven vestida casualmente. Son empresas pequeñas y medianas, muchas de ellas poco conocidas. Las vibraciones, sin embargo, son muy distintas a las que se perciben en muchas partes de la Ciudad de Guatemala. Son vibraciones de libertad, de creatividad, de innovación.

Los edificios del sector muestran una conceptualización contemporánea, donde se respeta la conexión entre los ladrillos y el área verde. Donde las terrazas y azoteas son lugares de encuentro. Donde es posible que convivan los negocios, la vivienda, la educación y el entretenimiento. Edificaciones que buscan liberar a las personas, no encerrarlas. Edificios que invitan a salir a la calle, a compartir con el vecino, a tener confianza.

La oferta de restaurantes es grande y variada. Se pueden comer diversos tipos de comida de buena calidad. En todos ellos se respira apertura, se trata bien y con alegría a los clientes, se toma muy buen café y son ambientes para el diálogo profundo, la conversación inspiradora o el encuentro amistoso entre personas que recién se conocen. Donde comer es una experiencia, no tan solo una necesidad básica.

Las empresas que se instalan en el sector son diferentes. Son, en su mayoría, empresas en etapas iniciales de gestación o en procesos de crecimiento acelerado. Empresas que compiten en mercados globales y que buscan crear disrupción positiva. Empresas creadoras de nuevo valor, no de conservación de patrimonios añejos. Un entorno empresarial dinámico, donde constantemente se está creando, innovando, buscando mejoras continuas. Aquí nacen muchas empresas y también cierran otros, porque es un centro dinámico de emprendurismo donde quien no logra traducir sus ideas en bienes o servicios apreciados por su clientela objetivo, quien no logra diferenciar su producto o alcanzar la masa crítica necesaria, deja naturalmente su lugar a un nuevo emprendimiento. Los negocios cambian pero la dinámica persiste.

Las personas que conviven en el lugar no esperan que el desarrollo llegue a ellos, que el gobierno cree oportunidades o incentivos fiscales para poder emprender. Son personas dispuestas a salir al paso de las oportunidades, trabajar duro pero con creatividad, comprometerse con alcanzar resultados ambiciosos. Los que cumplen estos requisitios se desarrollan con velocidad pero quienes no logran hacer lo que ofrecen, son reemplazados. No es lugar para hablar, es sitio para emprender. Es un reflejo de los nuevos tiempos que requieren capacidad de crear, de inventar y de construir.

Guatemala atraviesa un período complicado, en el que gran parte de nuestros líderes se enfocan en preservar el pasado o siguen anclados en la batalla ideológica de los extremos, donde prevalece la desconfianza, donde cuesta el trabajo en equipo y escasea la innovación. Cuatro Grados Norte es diferente, un sitio con vibraciones de cambio, de aventura y, sobre todo, un sitio que invita a soñar y emprender. Nuestros líderes tradicionales necesitarían visitar este sitio, para aprender que hay nuevas formas de vida y de emprendimiento, y que el cambio es posible.