Martes 15 DE Octubre DE 2019
Opinión

“Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”

Con las sentencias de las cortes ¿Quién querrá invertir en Guatemala?

 

Fecha de publicación: 08-07-17
Por: Danilo Parrinello

Durante el gobierno de la UNE, el de los esposos Colom-Torres, no se guardaban las formas más que en lo indispensable, los Ministros rendían obediencia a la “Primera Dama”, cargo inexistente, y así pasaron cuatro años mientras se encauzaba el Estado hacia el socialismo del siglo XXI. Comedores solidarios, bolsas solidarias, fertilizantes, granos básicos, la desastrosa gratuidad de la salud, igual que la de la educación, todo pura demagogia a la cubana,  o a la venezolana. La inspiración de los gobernantes era “el hombre”: Hugo Chávez, ese que dejó como legado una inflación anual que ronda el mil por ciento, que heredó su cargo a un chofer que habla con los pajaritos y que no se amilana diciendo: “los cinco puntos cardinales”. Ese es el populismo del siglo XXI. Los gobernantes Colom-Torres quisieron heredarse la Presidencia, siguiendo el ejemplo de los Castro, pero gracias a una acción valiente de Adela de Torrebiarte y una Corte de Constitucionalidad responsable se impidió.

Tal desbarajuste facilitó el triunfo del Partido Patriota, (paradójico el nombre) con Otto Pérez y Roxana Baldetti quienes nos engañaron a todos. No hubo “mano dura”, no hubo honradez esa de la que la  señora Baldetti presumía jurándola por la vida de su madre muerta (!). Fue tal el saqueo durante casi cuatro años que hoy están presos y seguramente lo estarán por muchísimos años, junto a la mayoría de sus ministros y amiguetes que se dicen siguen expoliando al Estado desde la cárcel. Esa gentuza provocó que todos nos volviéramos “más papistas que el Papa”. Por las leyes permisivas que hicieron las delicias de los largos en el MICIVI, en el Ministerio de Salud, en el IGSS y a donde se vuelva a ver, se nos obligó a vestirnos de Primera Comunión, y para “taparle el ojo al macho” se inició otro desmadre: el del puritanismo, que ha provocado un desastre en la economía nacional y una crisis de credibilidad en la justicia dadas las arbitrariedades en que incurren. Por ejemplo, la presunción de inocencia garantizada por la Constitución, desapareció. Usted es culpable y tiene que probar su inocencia. Parece que estamos ante la Santa Inquisición. El desastre de la economía se da ya que no se inician obras públicas, la Ley de Contrataciones del Estado no deja ejecutar nada y si se llegara a ejecutar el funcionario ya es culpable de cualquier cosa y la Contraloría lo remitirá al Ministerio Público, saltándose cualquier fase administrativa. Un MP, apéndice de la CICIG que amedrenta a Jueces y Magistrados. La figura de la Medida sustitutiva desapareció y el demandado es culpable desde que entra el juzgado, solo falta la frase: “Dadle tormento hasta que muera”.

Es urgente el trabajo en la infraestructura para el desarrollo pero con la legislación actual no se puede. Urge la inversión de capitales extranjeros y locales, pero no se darán por la falta de certeza jurídica. Se tiene que respetar la ley, se tiene que volver a la sensatez en la Contraloría y en el MP para generar trabajo y desarrollo, y que los dioses iluminen a Jueces y Magistrados.