Lunes 24 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Xela real e imaginada (V Parte)

In memóriam Juan Francisco Velásquez Carrera.

— Eduardo Antonio Velásquez Carrera
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Desde el cerro de El Baúl, se divisaba la Brigada Militar, que fuera la estación central del Ferrocarril Nacional de Los Altos. La Industria Licorera Quetzalteca, S. A. en manos de la familia Botrán, estaba casi en el centro de la ciudad. Cerca del Liceo Guatemala y de la Escuela San Juan Bosco, en las inmediaciones de la Iglesia de San Nicolás, se veía también el Estadio Escolar Mario Camposeco, que como él nadie ha jugado al fútbol, ripostaba el abuelo Santos Carrera Balcárcel. Las famosas fábricas textiles de El Zepelín, La  Victoria y Montblanc. Los famosos talleres Rosmo, Domínguez y de Capuano. La cervecería Nacional y las industrias Valbolan. Las fábricas de sombreros La Nacional, de cigarrillos Altense, de escobas, de muebles y de sacos Tecún, podían verse desde lo alto. El Molino San Francisco de los León Mackenny. La fábrica de dulces y pastas Rialto. Cuando bajamos del Cerro de El Baúl, vimos el Cerro Quemado de cerca y oímos las leyendas de la gran culebra que se pasó entre los cerros, uno de ellos en llamas. En mi imaginación era una anaconda amazónica en las montañas ubérrimas de Xela. Nos esperaba el almuerzo, que realizábamos todos juntos. Los tíos Paquito y Hilda en las cabeceras y los patojos y patojas en los lados. Está vez el almuerzo hecho por la Trinis, Doña Trinidad Coyoy Cojulum, la hermana de Angelita, que era un “iguashte”  incomparable.

Entre los introductores del fútbol a Guatemala, contaba el abuelo Santos, figuraron hijos de familias quetzaltecas, vinculadas a la naciente burguesía industrial textilera como los Sánchez-Latour, fundadores y propietarios en un primer momento de “Cantel”. Delfino, uno de ellos, junto a Eusebio Murga con los capitalinos Jorge y Carlos Aguirre Matheu, después de estudiar y de jugar fútbol, en uno de los Colleges ingleses: Saint George’s College. Addlestone, Surrey, Inglaterra. A partir de 1910 se empiezan a formar las oncenas quetzaltecas, especialmente en los institutos públicos y privados. El Club Virginia de Quetzaltenango comenzó a figurar por 1914. En este Club figuraron como delanteros, Rafael Garavito, Augusto Sartí, Mariano Enríquez, Alfredo Martínez –padre de Severo– y Abraham Bustamante. Medios, Socorro de León. Defensas Augusto Porres y César Benavides. Portero, Gabriel Pinillos. Un año antes se había fundado el Club Social y Deportivo “Los Trece” que inmortalizó Wotzbeli Aguilar con su famosa guarimba. El 26 de octubre de 1919 se disputó la final del Primer campeonato nacional de fútbol en Quetzaltenango. El juego fue entre Xela y el club capitalino, Hércules. Por la Selección Quetzalteca, alinearon: “Forwards” utilizando la palabra inglesa a la usanza de antaño o delanteros como se dice hoy, Santos Carrera Balcárcel, Ernesto López, Ramiro Gálvez, Antonio López Coronado y Guillermo Smith; Medios, Mariano Enríquez, Eduardo Jerez y Francisco Sarg. Defensas, Oscar A. Díaz y Julián Mazariegos. Portero, Víctor Z. Pinillos. Por el Hércules capitalino, alinearon: Delanteros, Eduardo Vivas, José Luis Villacorta, Ricardo Lehnoff, Salvador Maza y Ramiro Gálvez. Medios, Manuel Ramírez, Luis Asturias, Wenceslao Aldaz y Rafael Villacorta. Carlos Aguirre,  Arturo Aguirre, Capitán y Percy Zadik. Ganó el Hércules capitalino, 1-0; con gol de Percy Zadik.

Continuará…

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