Viernes 23 Junio 2017
Opinión

Cisma sangriento

Aquellas teologías son enemigas de la libertad.

 

— Luis Figueroa

Todo cristiano intelectualmente inquieto debería leer Cisma sangriento, por Francisco Pérez de Antón. ¿Por qué? Para explorar si su fe es honesta, o si es consecuencia del miedo.

Con esta obra, el autor vuelve a hacer lo que hizo con El gato en la sacristía: Sacude el campanario para ver si allí hay murciélagos.

En Cisma, el autor y con pluma genial nos lleva por las pavorosas guerras de religión, las masacres, crímenes y hambrunas que –luego de que Lutero clavara sus tesis en Wittemberg– costaron cerca de 13 millones de muertos. Cadáveres que la historia oficial (católica y protestante) hace todo lo posible por no traer a cuento. En parte por sacralizar la carnicería y en parte para “no permitir que la verdad arruine una buena historia”.

En el Cisma, los teólogos salen mal parados. Dice el autor: “Un teólogo es alguien que se enfrenta a otro teólogo por cuestiones sobre las cuales ninguno de los dos está seguro, pero por las que ambos serían capaces de matarse”. Cada uno proclama que la salvación del hombre solo puede ser explicada por medio de una teología: la suya. Y nos recuerda que tanto en el siglo XVI, como en el XXI; tanto en el cristianismo como en el islamismo, “la clerecía solo es tolerante cuando no tiene poder para ser intolerante”. De ahí el interés religioso en la política. Zuinglio escribió que el Estado ha de ser cristiano; Pio Nono dijo que la tesis de que el Estado deba ser separado de la Iglesia falsa y un error pernicioso…y Bergoglio ha dicho que la Iglesia debe meterse en política.

Pérez de Antón expone detalles clave para entender porqué es que aquellas teologías son enemigas de la libertad intelectual de las personas: Lutero decía que “la razón es el mayor enemigo de la fe”; Calvino consideraba al humano poco más que estiércol vacuno; y Roma veía en los valores del humanismo una amenaza a su hegemonía.

Se me acaba el espacio y no quiero que se queden en el tintero dos ideas: Creo que Cisma (o su autor, claro) es injusto con los tribunales de fuero especial, de 1982/83 en Guatemala; y creo que es injusto con Juan de Mariana. Dicho aquello, de verdad te recomiendo este librazo. luisfi61.com