Martes 18 DE Junio DE 2019
Opinión

Otra visión de Guatemala y el Coronel Rubio

“Han sido demasiados años de bombardeo sicológico remarcando que el Estado no sirve para nada” (Edgar Rubio, Desde el cuartel: Otra visión de Guatemala).

 

Fecha de publicación: 14-06-17
Por: Edgar Balsells

Cuando lo tuve en mis manos lo primero que me sorprendió del nuevo best seller criollo es la abundancia de datos y la coherencia de su armazón: Rubio habla de seguridad alimentaria, con la misma propiedad que lo hace de la liberalización financiera desenfrenada de los noventa, y de paso analiza los privilegios fiscales, la desigualdad, la pobreza y la alienación en las que nos tienen.

Y al entrarle incluso al tema de lo dinerario, el Coronel retoma un artículo de este escribiente, del año 2012, publicado por el vespertino La Hora, bajo el título Estabilidad o “Gato por liebre”.

En el mismo me refiero al trillado tema de la maquinita monetaria, tan falseado por el establishment del medio. Y es que ahora que nos encontramos ante un tipo de cambio apreciado y una lluvia de dólares que los expertos oficiales dicen provenir del esfuerzo de los migrantes, bien valen unas reflexiones sobre la deuda interna y la moneda, como lo hace el escribiente militar.

El argumento de la maquinita es discutible, añade, y me cita con el siguiente párrafo: “estos expertos parten también de un bombardeo a la opinión pública, endilgándole al régimen de Vinicio Cerezo una serie de hechos que a juicio de ellos no se deben repetir, como es el caso de varios años de inflación mayor a los dos dígitos (…) sin embargo deliberadamente olvidan en apuntar los ponentes de la liberalización financiera, que en sus primeros años ésta fue indiscriminada, y llevó las tasas de interés a niveles nunca vistos, tocando incluso cifras de tasas de corto plazo de un 40%. Todo ello generó abundantes pelotazos puramente especulativos y un financierismo rampante”.

Estoy seguro que, de los capítulos escritos por Rubio, este será el menos comentado y comprendido, pero esto de lo dinerario sí que resulta ser fundamental en un libro que se adentra en las entrañas del poder en estos trópicos. Y es que modificar la Constitución para prohibir el financiamiento del banco central al Estado, manejar los hilos de la política monetaria en beneficio del capital financiero, solo puede hacerse gracias al manejo de los laberintos de las estructuras de poder.

Los analistas tienden a confundir las tenues fronteras que separan el comportamiento de la clase política y de los grandes poderes económicos. Y ello es así porque en estos tiempos la bota militar ha sido desplazada por la pluma y la ideología. Es en los medios y en la opinión pública en donde se ganan las batallas electorales de una democracia maltrecha, con gran descontento ciudadano.

Sin embargo, quienes están en el tablado, quienes manejan el escenario tras bambalinas lo hacen simplemente por la disputa del Bendito Dinero, y por ello es interesante ese tránsito que hace Rubio, con mucha intuición, entre el masivo endeudamiento interno del país y las manipulaciones de la política monetaria de la que nadie parece entender ni un ápice, pues resulta esta última ser un coto reservado para altos tecnócratas muy bien pagados y los banqueros, que manejan el discurso ortodoxo monetarista.

El nexo finanzas-Estado viene cada vez siendo objeto de mayor preocupación por los analistas políticos y sociales, e incluso por novelistas y literatos. Y es que en esta sociedad líquida en donde priva el individualismo, el amor al dinero resulta ser un fin, conducido por un puñado de medios, de entre los que el best seller criollo cita expresamente varios interesantes: desregular la economía, privatizar la deuda interna, no pagar impuestos, depredar la naturaleza, manipular el ambiente electoral y otros no menos importantes.