Jueves 15 DE Noviembre DE 2018
Opinión

La gran falacia de la multitarea

En realidad, hacer varias cosas a la vez lleva a disminución de nuestra productividad.

 

— Luis Fernando Cáceres
Más noticias que te pueden interesar

Me parece una genuina pena que los humanos hayamos decidido elevar el desenfoque y proveerle la distinción propia más bien de una cualidad o de una destreza. Fue así como nos llenamos de necios y necias tratando de hacer un rimero de cosas al mismo tiempo, proveyéndole apenas un ápice de deliberación a cada actividad realizada. Un ilusorio sentimiento de productividad inspira a estos insulsos a actuar así. Ahí los ve a media asta cual zombis, en el mejor de los casos, y más preocupante como innegables bombas de tiempo, listas para explotar y causar daño. Entre estos contamos a los majaderos que redactan mensajes de texto en sus celulares mientras manejan y, de paso, para ser intensamente productivos, tratan de fumar o comer. Los califico como bombas de tiempo no solo porque ponen a otros en riesgo como consecuencia de su falta de enfoque, pero además porque de este grupo de personajes es que salen los tipos que luego se desmoronan emocionalmente.

Y es que la práctica de llevar una vida con enfoque parcial –la puñetera maña de hacer varias cosas a la vez– perjudica el control cognitivo. Las personas que generalmente prefieren hacer varias cosas a la vez tienden a generar problemas para organizar sus pensamientos, filtrar información irrelevante y, además, son más lentas para cambiar de una tarea a la siguiente. Si quiere leer más sobre esto le recomiendo que lea el trabajo que Clifford Nass está llevando a cabo en Stanford.

Aparte de los problemas que Nass describe en sus publicaciones, la tragedia generalizada de hacer muchas cosas a la vez es que uno no se concentra en nada y parece que la vida simplemente se le esfuma entre los dedos. Nunca he escuchado a nadie que esté metido en un mar de cosas decir que se está disfrutando ni la mezcla de actividades ni la ejecución particular de alguna de ellas. Para disfrutar lo que hacemos necesitamos estar plenamente en el momento, enfocados y sumergidos en la acción. Difícilmente lograremos hacer un muy buen trabajo en cualquier ámbito de nuestras vidas si no disfrutamos plenamente de esa actividad y, a la vez, será muy difícil encontrar placer en algo que solo hacemos superficialmente. Es decir, para realmente disfrutar de lo que hacemos necesitamos estar enfocados en la acción.

Si usted es de esos en los que la metáfora esa de que el viaje es más importante que el destino, repica en su alma, entonces debe desear vehementemente disfrutar a profundidad todo lo que hace, porque no hay otra forma de realmente complacerse en el viaje si no es a través de llenar su vida de actividades que resuenen en su existir y, si es así, lo qué más debe desear es enfocarse. Vaya usted a ver si las personas que tienen hobbies ejecutan un manojo de cosas mientras realizan esa actividad que tanto les gusta.

La manía de meterse a hacer un montón de cosas lo afecta fisiológicamente y emocionalmente y, como decía arriba, arruina su capacidad de llevar una vida plena. Enfocarse y profundizar en el juego con su hija, en el análisis del reporte que recibió, en la película que escogió traerá una calidad de vida muy superior a su existencia.

Etiquetas: