Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Ernesto Galdámez el retrato del Congreso

No podemos permitir que quienes deben ser juzgados por sus actos ilegales e ilegítimos decidan por la vida de 17 millones de habitantes.

 

— Irmalicia Velásquez Nimatuj
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Al leer sobre la vida, el trabajo y la actuación pública del diputado Estuardo Galdámez del partido oficial FCN-Nación por el departamento del Quiché –uno de los más pobres y el más golpeado durante la represión estatal ejecutada durante el conflicto armado– uno no puede sino concluir que Galdámez es uno de los funcionarios que mejor retrata la actitud política de la mayoría de las y los diputados que están actualmente en el Congreso de la República.

La pregunta no es cómo un personaje pretencioso como Galdámez pudo ganar una curul, ser diputado en dos legislaturas consecutivas y llegar a integrar la pasada junta directiva del Congreso, dado que arrastra un ego que no le cabe, conservador, exmilitar del colectivo de Byron Lima, fiel a Otto Pérez Molina y servicial a Roxana Baldetti, contratista del Estado, comprador de votos con dinero constante y sonante, tránsfuga, corrupto, machista, que usa la fuerza bruta –golpes y palabras soeces– para imponerse y hacer que trabajadores que están en cargos inferiores le obedezcan cual si fuera un Rey, materialista, irrespetuoso y violador de las leyes que dice defender, mentiroso, que grita pero que no escucha, incapaz de debatir o usar argumentos, abusador del Estado, con un bajo conocimiento general y desconocedor de la política nacional e internacional

La pregunta, ahora es ¿Hasta cuándo las mujeres y hombres, obreros, campesinos, profesionales, estudiantes o los miles de desempleados honestos que deambulan por los cuatro puntos cardinales buscando una oportunidad, que luchan día a día para ganarse la comida que llevan a su mesa, que con ejemplo intentan delinear otro país van a seguir soportando y aceptando que con sus impuestos se le pague a personajes como Galdámez, que han copado el Congreso pero también el Ejecutivo y el Legislativo?

¿Hasta cuándo se va a permitir que seudopolíticos del nivel de Galdámez sigan drenando al Estado, sacando hasta la última gota para desviarla a sus negocios personales?

¡Urge limpiar el Congreso y las Cortes! no podemos permitir que quienes deben ser juzgados por sus actos ilegales e ilegítimos decidan por la vida de 17 millones de habitantes.

¡No más abuso, robo, prepotencia o incapacidad!

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