Lunes 24 DE Junio DE 2019
Opinión

¡Basta con los excesos en el IGSS!

Se ha puesto muy de moda, entre los funcionarios que representan a gobiernos corruptos, establecer millonarias contrataciones con compañías extranjeras.

 

Fecha de publicación: 02-06-17
Por: Silvia Tejeda

Qué dimensión tendrán las fuerzas paralelas –económicas y políticas–, que influyen en los contratos que efectúa el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, uno de los diques mejor utilizados por la corrupción gubernamental, como para que a su actual presidente, el licenciado Carlos Francisco Contreras, no lo detengan ni lo amilanen reiterar compromisos millonarios con empresas señaladas por las autoridades como entidades proclives a la corrupción, como para extender, en julio del 2016, un contrato anómalo para el suministro de un sistema informático SAT y aprobar el pago de 22.4 millones, sin prever una relación costo-beneficio de los afiliados del IGSS frente a la utilidad del servicio, ya cuestionado por las autoridades correspondientes.

Impresionante, que tampoco haya puesto sus barbas en remojo conociendo que su antecesor el militar y licenciado Juan de Dios de la Cruz Rodríguez guarde prisión por haber hecho uso anómalo de los fondos del IGSS al comprar medicamentos, a precios sobrevaluados y mantener una relación inaceptable de compras millonarias con las mismas compañías farmacéuticas. Fríamente se han reiterado compras a las mismas compañías durante la presente gestión, como si en Guatemala no existieran decenas de otras farmacéuticas, para proveer a esa institución.

Se ha puesto muy de moda, entre los funcionarios que representan a gobiernos corruptos, establecer millonarias contrataciones con compañías extranjeras que, sin duda, ofrecen jugosas comisiones, prestan su nombre y depositan coimas en cuentas bancarias fuera del país, para que todo se haga llenando las normas de licitaciones, y que sus acciones parezcan correctas, pero que en el fondo no son más que pantallas de alta corrupción. Se dice que, ese tipo de negociaciones son las que entretienen la impresión de pasaportes y del documento de identidad DPI y la reparación de vitales carreteras.

Ahora que el Contralor de Cuentas se anima a develar algunos de los abusos millonarios cometidos por la crema y nata de los peones del poder paralelo protegidos, tradicionalmente, por las instituciones de control y de justicia, los guatemaltecos no acabamos de sorprendernos al ir descubriendo que, algunos de los presidentes, gerentes y directores bajo la protección del gobierno de Jimmy Morales, no son más que peones de un continuismo corrupto, que sigue, sin recelo, sus mismas prácticas bajo los mismos jefes de las mafias millonarias.

No obstante, los auditores de la Contraloría señalaron a Contreras y a sus más estrechos colaboradores que esos pagos fueron hechos de manera anómala, porque antes se había ordenado la suspensión del contrato inicial. No les importó y siguieron adelante con su decisión.

La contratación con la compañía Intellego S.C., sucursal Guatemala, se convertirá en uno de los casos paradigmáticos y ejemplares para visualizar cómo algunos funcionarios, de alto vuelo, se dan el lujo de burlarse de las autoridades que les advierten sus errores, y estos no los escuchan. Veremos si ese halo de transparencia con la que el licenciado Contreras ha mostrado desempeñar sus cargos en el gobierno de Pérez Molina y ahora, en el presente, es auténtico o solamente impostado. ¡Basta ya con los excesos incontrolables en el IGSS!