Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Limitaciones del Presupuesto Abierto

— Editorial
Más noticias que te pueden interesar

La formulación presupuestaria siempre ha sido un ejercicio muy difícil de entender para el ciudadano promedio; en realidad, algo que para la gran mayoría raya en lo esotérico. No es para menos, incluso en los países desarrollados la mayoría de la población carece de la formación necesaria para comprender los detalles técnicos de este proceso. En general, el interés de la población en esta materia se circunscribe a los montos asignados a cada rubro de gasto y los resultados específicos que se pretenden alcanzar. Desde este ángulo, la iniciativa de Presupuesto Abierto impulsada por el Ejecutivo, en teoría, es un espacio en donde la ciudadanía podría conocer con más detalle cómo las instituciones de gobierno planean gastarse los fondos públicos.

Hasta aquí, el ejercicio de Presupuesto Abierto suena muy prometedor, atinado y oportuno. Después de considerar el tipo de información y detalle que han presentado las instituciones públicas durante la primera semana de este ejercicio, la principal conclusión es que la formulación presupuestaria sigue obedeciendo a la inercia histórica que ha caracterizado al gasto público. Esto es, ausencia total de una evaluación de los logros alcanzados con el presupuesto del año anterior antes de solicitar incrementos; bases técnicas inapropiadas para justificar los incrementos de gasto, que no permiten justificar la urgencia, necesidad y efectividad de los mismos; asignación de fondos a rubros de gasto cuyos resultados son imposibles de conocer, incluso para los expertos; gastos planificados que no necesariamente están alineados con el tipo de acciones necesarias para alcanzar los resultados deseados. Además de todo esto, las limitaciones metodológicas del ejercicio impiden a la sociedad civil y a los expertos explorar en detalle la información que presentan las instituciones.

Si bien es muy difícil que mejore la gestión de los recursos en el presupuesto público para el 2018 gracias a este ejercicio, no se puede negar que el mismo ha sido un primer paso para que la ciudadanía entienda las debilidades estructurales del presupuesto nacional. Debilidades que el Minfin, la Comisión de Finanzas y los diputados al Congreso de la República deben tener muy claro cuando se discuta el nuevo presupuesto público en el Organismo Legislativo, ya que nadie está dando que durante este ejercicio estos problemas han sido superados.

Etiquetas: