Viernes 24 DE Noviembre DE 2017
Opinión

Jorge Mario Andrino Grotewold

El hecho que la procuraduría de los Derechos Humanos sea ahora una oficina en la que los guatemaltecos acudimos, confiamos y buscamos su respaldo, me mueve a escribir este artículo.

 

— Silvia Tejeda
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Menos mal que, conforme pasan los quinquenios el trabajo de un Procurador de los Derechos ha servido para desvanecer, poco a poco, aquel rígido argumento que se pregonaba irresponsablemente afirmando que: “Aquí solamente se defienden los Derechos Humanos de los delincuentes”. Tal aseveración ya no cuaja porque estos cinco años, los abusos han llovido de parte de muchos políticos que desempeñan un cargo gubernamental o de funcionarios de cualquier institución del Estado de Guatemala, que han abusado y pasado sobre los derechos de miles de coterráneos, lamentablemente.

Ahora, a través del dinámico trabajo que ha tenido el licenciado Eduardo De León Duque y la base que han dejado sus antecesores, hemos visto que la Procuraduría de los Derechos Humanos auxilia a la mayoría de personas y lugares donde se necesita de su observación y testimonio en casos donde se abusa de muchas formas de miles de ciudadanos. Así lo hemos observado en los múltiples casos en que el Procurador actual ha debido estar presente porque representantes de instituciones del Estado, no responden para desempeñarse protegiendo y defendiendo la vida de tantos guatemaltecos.

El hecho que la procuraduría de los Derechos Humanos sea ahora una oficina en la que los guatemaltecos acudimos, confiamos y buscamos su respaldo, me mueve a escribir este artículo, solicitándole al Pleno de los Diputados para que no politicen esa Procuraduría escogiendo a alguien inexperto, o servil, que se deje utilizar o se comporte indolentemente cuando no tenga interés personal en tal o cual denuncia. Porque Procuradores así, también han pasado por la institución y su labor ha sido casi nula. Pero eso fue en el pasado. Roguémosles para que un caso así, no se repita.

Por considerar que, con la nueva elección, los guatemaltecos podríamos perder mucho o ganar todos los espacios en que ahora protagoniza y ayuda esa Procuraduría expongo, para que los lectores conozcan algunos de los méritos que reúne el licenciado Jorge Mario Andrino Grotewold para ejercer ese honroso cargo. Soy su amiga y lo conozco desde hace muchos años, mayor razón para no callar mi reconocimiento y admiración por la calidad de persona que él es.

Participa como uno de los 32 profesionales que se postularon como candidatos a la próxima elección de Procurador de los Derechos Humanos. Va solo e independiente. De todo lo que pudiera compartirles solo les contaré que cuenta con una carrera administrativa de nueve años en la institución. Primero como Asesor Jurídico y actualmente como Secretario General de esa Procuraduría. Estudió una maestría en Derechos Humanos en la Universidad Landívar. Estudia su doctorado en Seguridad Estratégica, en la Usac. Tiene estudios en Derechos Humanos y Gestión Pública en Francia, Holanda y Brasil; Ha estudiado Ciencias Políticas en Londres y Política en la universidad de Harvard. Es decir, es un profesional capacitado para desempeñar con  experiencia y conocimiento ese cargo.

Lo que más me impulsa a escribir sobre él es porque sé que desde sus raíces tiene una formación en valores éticos y morales, que lo caracteriza una integridad personal y tiene temple y carácter suficientes para utilizarlos cuando es necesario. Ojalá, los señores diputados, en esa elección evalúen los méritos que caracterizan, para esa designación, al licenciado Jorge Mario Andrino Grotewold. Guatemala ganaría.