viernes 12 mayo 2017
Opinión

El socialismo y la cuchara grande, II

Al Che Guevara se le perdonan los asesinatos.

 

— Luis Figueroa

Los primeros años del siglo XXI nos enseñan que los socialistas llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande? Aprendieron de sus errores y mediante cuatro instrumentos. La semana pasada comenté la educación estatal y hoy veremos el segundo: La prensa complaciente.

Esta no siempre es complaciente con el grupo específico que controla el poder; pero sí con los valores que lo hacen posible: el colectivismo, el misticismo y la irracionalidad. Y con las políticas que se derivan de aquellos valores: Más legislación, más controles, más trámites, más expoliación, más centralización, más monopolización, más arbitrariedad y menos libertad, menos propiedad y menos respeto a los proyectos de vida de las personas individuales. Este tipo de prensa es el gran reforzador del pensamiento único.

Para esta prensa Pinochet era un tirano; pero Fidel era un líder. En la prensa complaciente al Che Guevara se le perdonan los asesinatos y el odio contra los homosexuales. La prensa complaciente no le da seguimiento a la lucha de la gente en Venezuela.

En medios complacientes no se cuestiona la naturaleza antropogénica del cambio climático. Sus autores se adhieren a las agendas de ONG, grupos de interés y organismos internacionales siempre que no contradigan los prejuicios prevalecientes, ni minen las facultades de los políticos para regular, prohibir y expoliar.

En aquellos medios nunca te enteras de que nunca antes, en la historia de la humanidad, se han producido tantos alimentos como ahora; de que el petróleo no se está acabando; de que en el mundo, la gente invierte muchos más años en estudiar ahora, que antes; ni que el verdadero legado del socialismo es la miseria de todo tipo.

¿Te extraña que la clientela mal informada vote a favor de tiranías? El otro viernes comentaré el tercer instrumento.

luisfi61.com