Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Las mafias y los diputados

La principal reforma del Artículo 209 de la Constitución sigue paralizada porque lo que pretenden los grupos de poder  y la derecha más extrema, es que la corrupción siga campante.

 

— Miguel Ángel Albizures
Más noticias que te pueden interesar

Hemos llegado a un punto tan delicado, que dificulta distinguir a un miembro pleno de las mafias, de uno que en el pleno del Congreso alza la voz y habla hasta por los codos para impedir la aprobación de la reformas a la Constitución. Así como varios miembros de estructuras criminales están tras las rejas, varios diputados están en camino a una de las cárceles del país y por ello no es rara su oposición rotunda al buen funcionamiento del sistema de justicia.

La principal reforma del Artículo 209 de la Constitución sigue paralizada porque lo que pretenden los grupos de poder y la derecha más extrema, es que la corrupción siga campante. No les interesa fortalecer, sino debilitar todo el sistema de justicia. No es casual que al palco del Congreso, los cavernícolas, hombres y mujeres llegaran agarrados de la mano para entorpecer el debate, pues sus familiares o sus amigos íntimos, guardan prisión por corruptos o por crímenes del pasado, y si se fortalece la independencia del Organismo Judicial, perderían las esperanzas de que salgan libres. Por ello, en el Congreso aplauden a los dinosaurios y es lógica su alianza con sectores oligárquicos, pues tienen temor de parar con sus huesos en la cárcel. No se eliminó el derecho de antejuicio para mantener esa mínima protección de las mafias y ahora se preparan para copar el Ministerio Público y el Organismo Judicial, sacudirse a la CICIG e intentar doblegar a los pocos jueces que  dignamente se mantienen, pese a las constantes amenazas que sufren.

Como cosa rara, quienes han llegado al Congreso y quienes se oponen rotundamente a las reformas, están a la extrema derecha de los que siempre han sido catalogados de derecha y son los más agresivos anticomunistas, pues ahora resulta que han reaparecido con la “Asociación de Liberacionistas de Guatemala (Aligua)”, diciendo en campos pagados que están: “a favor de la reforma propuesta, en ninguna parte del texto detectamos carga ideológica alguna, injerencia marxista o de ninguna otra índole, más que un espíritu de transparencia y ordenamiento a los procesos actuales, la clara intención de profesionalizar e institucionalizar la carrera judicial, valorizar e independizar el poder Judicial y garantizar el cumplimiento de las funciones que como autoridades judiciales les competen en la debida administración de justicia”. Y les piden a sus correligionarios y de plano a los que fueron al palco del Congreso, que no se dejen “engañar por campañas mediáticas financiadas por poderes ocultos, nefastos e irresponsables que solo pretenden distraer a la opinión pública y mantener el statu quo dentro de un Estado cooptado y corrupto”. Siempre he atacado sus posiciones, pero hoy comparto su opinión sobre los poderes ocultos que siguen vivos y coleando.

Etiquetas: