Jueves 18 DE Julio DE 2019
Opinión

UNICAR (Segunda parte)

Reconocimiento a sus fundadores.

 

Fecha de publicación: 06-05-17
Por: Danilo Parrinello

El sábado pasado publiqué la primera parte de este reconocimiento que hago a UNICAR ya que fue ahí en donde el mes pasado me fue practicada una operación de corazón abierto, tremenda experiencia que me permitió conocer lo importante que es UNICAR, así como a algunos de los médicos, y personal en general apasionados con su profesión que hacen que esa entidad sea un orgullo para los guatemaltecos. Estando hospitalizado me enteré que viene gente de toda Centroamérica, México y, por increíble que parezca, de los Estados Unidos de América, para someterse a tratamientos quirúrgicos, aquí en UNICAR.

Como yo soy de los que no creen que las entidades existen per se mencioné la semana pasada algunos de los nombres de los médicos que hicieron posible que hoy exista UNICAR. Pero también ciudadanos, profanos de las ciencias médicas, que han impulsado a esta noble institución como hoy la conocemos, desde honorables ciudadanos, hasta funcionarios y Presidentes de la República que con visión de estadistas apoyaron y dieron vida a UNICAR. Mencionarlos a todos es imposible, afortunadamente son muchos. Sin embargo, hay personajes y anécdotas importantes de conocer. Por ejemplo es bueno saber que a principio de la década de los setenta las autoridades de gobierno empezaron a mostrar interés y reconocer la necesidad de establecer un servicio de cirugía cardiovascular a nivel nacional. Cuenta el doctor Cruz Molina en sus “Memorias” que el presidente de la República, el general Carlos Arana Osorio, conoció a un médico norteamericano, muy interesado en los Mayas, que se encontraba de visita en Tikal y que platicaron de la necesidad que Guatemala contara con una unidad de cirugía cardiovascular, ese médico era el doctor Francis Robicsek del Memorial Hospital de Charlotte, Carolina del Norte, y de ahí surgió la ayuda en preparar personal y en montar la unidad en el Hospital Roosevelt. Al poco tiempo, con el entusiasmo del ministro de Salud de esa época, el doctor Julio Castillo Sinibaldi empezó a tomar forma lo que con el paso de los años llegó a ser UNICAR.

Fue el 25 de septiembre de 1975 que el doctor Julio Castillo Sinibaldi, ministro de Salud, el general Romeo Lucas García, ministro de la Defensa, y el licenciado Guillermo Pellecer Robles, en representación del IGSS, suscribieron un documento que daba forma legal a lo que hoy es UNICAR.

Con nostalgia me enteré que en el Acta Constitutiva de UNICAR aparecen, el que fuera mi amigo el licenciado Mario Aguilar Arroyo (q. e. p. d.), secretario privado de la Presidencia, así como el licenciado Ernesto Berger, asesor jurídico de la Presidencia.

Fue en el año 1982, hace 35 años, que se practicó el primer bypass aortocoronario en Guatemala, similar al que a mí se me practicara apenas hace un mes. Hoy en día, en UNICAR se realizan un promedio de seis operaciones de corazón abierto al día y 16 cateterismos.

Este ejemplo nos debe ilustrar, si tenemos pudor intelectual sobre todo hoy cuando hay que ser políticamente correctos, en cuanto a que los generales no solo ganaron la guerra, sino dejaron obra material y beneficios sociales, esos en que guatemaltecos ejemplares se han comprometido en mantener.

(Continuará…)