Viernes 5 Mayo 2017
Opinión

El socialismo y la cuchara grande (I)

La educación estatal es la fábrica de súbditos obedientes y clientes del socialismo.

 

— Luis Figueroa

Si algo nos han enseñado los primeros años del siglo XXI es que los socialistas como Chávez/Maduro, Correa/Moreno, Morales y Ortega llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. Con el voto de la mayoría a costa de los derechos individuales, la igualdad de todos ante la ley, y los límites al poder. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande los socialistas? Han aprendido de sus errores; y mediante cuatro instrumentos:

El primero es el control de la educación. La educación estatal es la fábrica de súbditos obedientes y clientes del socialismo. Ahí se aprende a no cuestionar las decisiones de la mayoría y de quienes dicen representarla. Ahí se aprende que la expoliación es moralmente aceptable cuando la decretan los que dicen representar a la mayoría. Ahí se aprenden el colectivismo, el misticismo y la irracionalidad. La educación es el molde de donde sale el pensamiento único.

Por medio de la educación controlada por políticos y burócratas –en escuelas públicas, o en colegios privados– las víctimas aprenden una sola visión de la historia; aprenden que la ciencia es “solo una teoría”; aprenden a desconfiar de la lógica; a desdeñar la filosofía porque solo es “un relato”; y a no cuestionar y las ideas prevalecientes para no ser calificadas de “diferentes”. Aprenden que el arte es cualquier cosa ininteligible.

Cualquiera que haya hecho tareas con sus hijos, o que haya leído los textos que usan, notará uno, o más rasgos de los mencionados arriba. En los colegios privados, a veces hay algo de balance; pero en las escuelas públicas, especialmente en las que los maestros de Joviel hacen activismo, el pensamiento único y el conformismo son más evidentes.

¿Te extraña que luego de aquellas condiciones los súbditos entrenados voten a favor de tiranías? El otro viernes comentaré el Segundo instrumento.

luisfi61.com

comentarios

5 respuestas a “El socialismo y la cuchara grande (I)”

  1. Napoleón Garrido dice:

    Calmate Foucault o Bourdieu?
    La misma shit es en ambos sentidos, la educación es un instrumento de dominación tanto usada por los izquierdosos como por los derechosos. La verdad es que sea quien sea que llegue al poder, incluso si ha salido de tu perfecta universidad y fue educado con tu ideología o salió de otra más modesta y más baja en el ranking latinoarmericano, igual se va a aprovechar. ¿ O no? Y

    • Nery Alfonso Florian Peñate dice:

      La historia se repite, repite, repite y repite; los derechoides y los izquierdoides no aprenden, la víctima llega a adorar a su victimario y sus acciones que las aprende y las mejora cada vez q´ se da esta simbiosis; la gente que se beneficia impone la línea a seguir, que normalmente es la misma línea pero mejorada solo cambia el grupo en turno en el poder; hay gente que si le conviene trabaja en los dos o mas grupos, son camaleones si hay ganancias.

  2. Chepe Ricci dice:

    Hacer generalizaciones es falacia. Asumir que la educación estatal indoctrina socialismo, no tiene sustento salvo la de algún país como Cuba o Norcorea. Basta con darle una leidita al Currículo Nacional Base y ver los textos escolares, para comprobar que en Guatemala no es así. ¿Qué de pensamiento único socialistoide tiene una lección de matemática de 2×8=16 u otra que explica que el mundo tiene 5 continentes o que la palabra “huevo” lleva diptongo?. Por el contrario, nuestra educación sin ninguna duda respeta la inmanente y eterna ley no escrita de educar PARA SER EMPLEADO DE UN PATRÓN FEUDAL, SEMIFEUDAL O CAPITALISTA. Mestraña araña.

  3. luferdel dice:

    Bueno, nuestro modelo económico colapsado, decadente y disfuncional; no permite la creación masiva de pequeñas y medianas empresas para generar los miles de empleos que se necesitan. Por otro lado, el sistema educativo no funciona para nada en lo público y funciona a medias en lo privado por lo que la calificación en general es mala (basta ver los resultados de las pruebas de matemática y lenguaje como referencia). Pero es estúpido pensar que un Socialismo del siglo XXI (desprestigiado a morir por Maduro en Venezuela) será la solución para un país tan complicado como lo es Guatemala. La oligarquía retrograda chapina debe entender, de una vez por todas, que debe abrir los espacios para que se genere libre competencia, con reglas clara para todos “sin excepción”. Dejar a un lado las prácticas monopolistas y no depender de un “estado benefactor proteccionista” – cooptado hasta la médula- que les ha permitido amasar grandes fortunas en forma desmedida. El miedo o pesadilla recurrente a una izquierda que quiere hacerse del poder e instaurar un sistema socialista es infundado, porque los hermanos del norte no permitirían la instauración de otra Venezuela en su patio trasero.

  4. Eduardo Peletieri dice:

    Me parece interesante su artículo Sr. Figueroa. Craso error el suyo, eso sí, en pretender generalizar, pero sobre todo en politizar su análisis y por ende sus cuatro famosas “herramientas”. Realmente ¿está usted empapado o al menos ha leído de las nuevas corrientes educativas?. Por encima de todo, la educación debe concebirse como la posibilidad de construir nuestro propio aprendizaje; es decir ser capaces de ser seres pensantes y tener plena autonomía. Usted concibe el proceso educativo como un adoctrinamiento. ¿Habrá acaso usted seguido de cerca el proceso educativo de esos países? Adoctrinamiento eso sí, es el que sigue generando el tradicionalismo en la enseñanza que no busca la innovación y sigue pensando que el maestro es el protagonista principal del proceso educativo. Realmente es el alumno el protagonista principal y el maestro tan solo un mediador o facilitador para que el primero sea capaz de ir construyendo su propio aprendizaje. Hay leer mucho a Vigotsky, a quien considero padre de la psicología cognitiva, a los grandes gurús César Coll, Ignacio Pozo Municio, Díaz Barriga entre otros muchos. La innovación educativa debe descansar en constructos actualizados y vigentes, al margen de falacias tercas y sesgadas. Afortunadamente hoy en día en varias universidades latinoamericanas empieza a cobrar vida y vigencia estas nuevas corrientes de innovación y cambio; porque hasta hace no muchos años, las universidades, para infortunio nuestro, eran las instituciones más fosilizadas en educación, verbigracias nuestra querida USAC donde sigue siendo el eterno e insulso vozarrón del maestro el que se sigue escuchando en largas peroratas que dicen nada y algunas universidades privadas , ideologizar el conocimiento a merced de sus propios intereses.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *