Martes 12 DE Noviembre DE 2019
Opinión

¿(Un) Doing Business?

Lo más grave de todo es que este indicador mide la facilidad de hacer negocios para empresas grandes domiciliadas en la Ciudad de Guatemala.

 

Fecha de publicación: 25-04-17
Por: Hugo Maul R.

Criticar al instrumento de medición equivaldría a “matar al mensajero”. El lugar que Guatemala ocupa en el Doing Business del Banco Mundial bien merecido se lo tiene; no se puede pretender que el país mejore su posición en el ranking global si no terminan de concretarse un conjunto mínimo de reformas que desde hace mucho tiempo están plenamente identificadas.  El retroceso experimentado dentro de este ranking durante el 2017 debería ser relativamente fácil de recuperar si se siguen las sugerencias que el Ministerio de Economía ha puesto ya sobre la mesa en lo que se refiere a la facilidad de iniciar negocios. Demás está decir que no basta con recuperar la posición que el país ya tenía en 2016 para cantar victoria en esta materia; al final de cuentas tampoco es que haga una gran diferencia pasar del lugar 113 al 119 dentro de los 190 países que mide este indicador.

Tampoco haría mucha diferencia regresar al puesto 113 del año pasado; Colombia y Chile, países que ofrecen mejores oportunidades a los inversionistas se encuentran alrededor de la posición 50.  Cuestión que debería tenerse presente al momento de diseñar cualquier proceso de reforma en esta materia; contentarse con un tímida reforma que nos ayude a avanzar unos cuantos puestos dentro de este indicador, si bien sería bienvenida,  resultaría insuficiente dadas las carencias en el resto de componentes de este indicador. Sobre todo, el pésimo desempeño, entre otras, en la categoría de cumplimiento de contratos, en donde Guatemala ocupa la nada honrosa centésima septuagésima quinta (175) posición a nivel mundial. Un indicador que, como muestra la historia económica, es una condición inicial necesaria para el desarrollo. A lo que debe añadirse que muchas veces exitosas reformas puntuales pueden terminar siendo poco efectivas sobre la forma en que funciona el sistema en su conjunto.

Lo más grave de todo es que este indicador mide la facilidad de hacer negocios para empresas grandes domiciliadas en la Ciudad de Guatemala. Es un indicador que se construye teniendo en mente grandes inversionistas, extranjeros preferentemente, que buscan insertarse en mercados amplios y de relativo fácil acceso. Es decir, mide la facilidad de hacer negocios en el lugar geográfico donde más barato resulta hacerlos y entre quienes tienen la mayor capacidad y disposición para afrontar los costos que esto representa. Una visión válida pero insuficiente para comprender los retos de hacer negocios en el resto del país. El Doing Business solo marca el rumbo, el reto del desarrollo requiere de acciones más profundas, amplias y duraderas.  Dado que el proceso de desarrollo económico no se limita a la capacidad de hacer negocios de una ciudad, sino a la capacidad de generar procesos de transformación productiva a lo largo y ancho del país, se requieren políticas activas para mejorar la posibilidad de hacer negocios fuera del departamento de Guatemala.