viernes 21 abril 2017
Opinión

De Mata Vela: Justo y no político

Urgimos al doctor De Mata Vela para que esté claro en que su papel es defender el orden constitucional y el respeto a las instancias de justicia.

 

— Silvia Tejeda

El doctor Francisco de Mata Vela tomó posesión el día de ayer, como el nuevo presidente de la Corte de Constitucionalidad. Funge como magistrado desde el 10 de marzo del 2016, nombrado por el Consejo Superior Universitario de la Usac. Con una amplia trayectoria académica y, al mismo tiempo, bajo los señalamientos de haber plagiado un texto académico. No obstante, salió electo por 27 votos de otros miembros, que lo lanzaron a esa magistratura.

Y para dimensionar la categoría de un cargo que ejercerá solamente por un año, y por la discreción y seriedad con que debió haberse realizado un acto acostumbrado, la manera en que la Corte de Constitucionalidad celebró la ceremonia de transmisión de la presidencia, de ese organismo, fue señalado constantemente en las redes sociales, porque para llevarlo a cabo se gastaron más de Q80 mil en la parafernalia de relaciones públicas y festejos organizados para poner su imagen nuevamente en la palestra pública.

En fin, son decisiones inexplicables acostumbradas entre los miembros de los estamentos del Estado que, en toda actividad que participan, buscan promocionarse. Denotan solamente la insensibilidad que existe, en esos medios, como para utilizar fondos tirados al viento, en raciones concretas para mitigar un poquito el hambre de cualquier grupo marginado. Ya se sabe. Las partidas presupuestarias de manga ancha, no lo permiten. Para eso no se puede invertir.

Sin embargo, después de las emociones, los abrazos y los cocteles de la fecha, se torna imperativo que los guatemaltecos pongamos énfasis en hacerle ver, principalmente, la delicada situación en que se encuentra impartir Justicia este año, y del riesgoso ejercicio en que magistrados y jueces la imparten. Muchos, jugándose hasta la vida por ejercerla con apego a la ley, cuando de combatir el saqueo del Estado y continuar desenraizando las redes del sistema de impunidad beligerante se trata. Hoy por hoy, la mayor parte de acusados por corruptos, todo un gobierno, la mayoría de sus defensores, han encontrado los vericuetos legales que los apartan, temporalmente, de ser juzgados y condenados. Todavía cuentan con el apoyo de otros magistrados y jueces que retienen los casos más importantes, en el limbo legal de la paralización de los casos.

Se perfila entonces, que el período 2017-18 que le tocará al presidente De Mata Vela desempeñarse será un año de innumerables presiones de los sectores de criminalidad y corrupción más gruesos y de más peso, quienes lo buscarán para que incline su voto, tan decisivo, en la mayoría de los casos, para continuar sostenido ese sistema de impunidad que devastó al país y a 15 millones de seres humanos, víctimas laceradas del despojo.

Urgimos al doctor De Mata Vela para que esté claro en que su papel es defender el orden constitucional y el respeto a las instancias de justicia. Su función es para no permitir –ni colaborar– en que se politicen los fallos de esa Corte, como ya ha sucedido en casos, en los que se ha inclinado esa instancia, por decisiones más políticas que justas.

Nunca, en la historia del país, fue tan necesario limpiar los preceptos constitucionales de esos vericuetos de interpretación manida, en que esa misma Corte ha justificado favorecer a operadores jurídicos que por conexiones de intereses o por estar comprometidos para garantizar la impunidad económica, jurídica o política con los mismos grupos criminales de siempre, se burlan de la ley con el apoyo de las instancias de la ley, que todavía sostienen a los más corruptos con poder y con millones para compartir.

Gracias doctor De Mata Vela si, en esta oportunidad de tanto valor, sabrá portarse como el más convencido y el incorruptible miembro y presidente de la Corte de Constitucionalidad que defenderá el imperio de las leyes con que todos los guatemaltecos debemos contar.

Sus dictámenes serán cruciales para salvar al país, de los más vivos tentáculos del sistema de corrupción que todavía se impone. Usted lo sabe. Menos mal.