Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Lluvia de clavos

Lo que no sabemos a ciencia cierta es en dónde vamos a parar, de seguir perdiendo el tiempo eligiendo presidentes y diputados ineptos, corruptos y cien etcéteras.

 

— Amílcar Álvarez
Más noticias que te pueden interesar

Desempeñar el cargo de Canciller no es fácil cuando los gobernantes se meten en líos por no analizar los efectos de sus decisiones, dándoles ganas de cambiar de trabajo o salir corriendo por no reír o llorar. El actual se multiplica tapando clavos de todo tipo. El último es el armado por el embajador especial Marvin Mérida con una obra de arte que nos quema en el comal como banana country, en una carta dirigida al senador Mike Lee de los EE.UU. quejándose del embajador Robinson por interferir en la política doméstica, afectando según su criterio la economía nacional, provocando un aumento en la inmigración al país del norte. Dice que lo hizo por patriotismo sin lograr sacudirse el rumor de ser un saxofón de los radicales y corruptos. El gobierno informó que es ajeno a esa gestión y que aprecia el trabajo de míster Robinson, píldora que nadie se traga a pesar de que fue destituido, coincidiendo en que se lavan las manos diciendo que por sus pistolas se metió en un tema delicado sin consultar al Canciller ni respetar la jerarquía. Jimmy lo designó asesor en asuntos migratorios sin tener mayor experiencia ni méritos académicos, compensando su labor de recaudar dinero en la campaña presidencial. Al salirse del guacal deberían investigarlo, de repente encuentran claveles de diferentes colores y paga el desmadre que hizo. Por otra parte, el secretario de prensa no despejó las dudas de que el Presidente además de protagonista sea responsable directo de esa conducta bochornosa y la única explicación disponible es que la gestión fue diseñada por los intereses que gobiernan al gobierno. No se trata de defender a míster Robinson, no lo necesita. Lo que da grima es el ridículo a nivel internacional, la incapacidad del gobernante, la falta de ética al no coincidir lo que dice con lo que hace y no ser fiable en el ejercicio del cargo. Desorientado y frágil, necesita ser rescatado de los que con el alma torcida lo están metiendo en una tormenta perfecta de la que no va a salir si continúa rugiendo de esa manera, el poder es adictivo y corrosivo. Lo saben los que dicen que gobernaron y lo único que dejaron fue un Estado con posibilidades de extinguirse, sin que la gente los olvide ni a la parentela tampoco, con un deseo que todavía anda suelto: que se mueran pobres y los entierren parados. La actitud desesperada de los que viven jocoteando a míster Robinson, a la CICIG y al MP es malévola, demencial, el pópulo lo sabe, no es bobo. El que le dio rango de embajador en misión especial 007 a Mérida fue Alejandro Maldonado y Jimmy se comió el pastel. Así es la vida.

En vez de utilizar la tecnología disponible y mejorar la organización de la sociedad, los políticos actúan con el apremio de los fugados de un manicomio y sin comprender la realidad mezclan causa y efecto, respuestas con preguntas, jugando a filósofos. Es un caos mental que se contagia y los gatos se vuelven amigos de los ratones sin admitir reproches, fruto de no aceptar lo que somos y creernos la mamá de Tarzán. Lo que no sabemos a ciencia cierta es en dónde vamos a parar, de seguir perdiendo el tiempo eligiendo presidentes y diputados ineptos, corruptos y cien etcéteras. Si volvemos a equivocarnos nos va a llevar la chingada por perseverar y aguantar tanto tiempo a tantos perdularios que no se sacian con nada. A pesar de los pesares Guatemala es rescatable y merece un esfuerzo para que la juventud pueda respirar aire respirable y no se dedique a fumar mota sin rumbo en veredas azules, olvidándose de resolver la problemática social empezando por detener la furia de los olvidados que medio comen y medio viven pero piensan. Les enseñó a escondidas el poder de la ignorancia para defenderse en un país de sueños y cuentos, donde pasa de todo y no pasa nada, donde se han visto muertos que en lugar de acarrear basura acarrean pisto a granel y les va bien el año entero, no solo en Navidad y la Semana Santa.

Etiquetas: