Martes 25 DE Junio DE 2019
Opinión

¿Será Trump ajedrecista?

Cuando llegue la crisis se desvelará.

 

Fecha de publicación: 10-04-17
Por: Édgar Gutiérrez

Donald Trump tiene su propia fórmula para animar la economía estadounidense. Consiste en lanzar un ambicioso plan de infraestructura con un billón de dólares de inversión. Alentar el complejo militar industrial inyectándole 54 millardos. Y provocar la mayor desregulación del sistema financiero en casi 40 años. La persecución contra migrantes, hasta ahora, ha tenido el efecto de deprimir salarios y debilitar la fuerza de sus organizaciones civiles.

Pero hasta allí. En el plano político Trump ha recibido reveses significativos, incluso de su propio partido. Los tribunales han bloqueado su veto a la inmigración islámica. La reforma de salud fue derrotada en la Cámara de Representantes. El Capitolio y el FBI investigan los nexos de su primer círculo con Putin, que los medios han venido destapando desde hace semanas, sospecho, con la discreta colaboración de los servicios de inteligencia, denigrados por el mandatario. Gracias también a los medios, a los que califica como “enemigos del pueblo”, su fiscal general quedó petrificado y su estratega e ideólogo está fuera del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca.

El balance entonces parece, a poco más de dos meses de asumir el mando, un empate. Hay promesas económicas en marcha, pero al mismo tiempo hay restricciones a su poder –porque así funciona el sistema republicano– que lo incomodan. El inesperado ataque militar que ordenó Trump la semana pasada al régimen sirio, rompe su retórica de política exterior, sostenida desde hace años, sobre no intromisión, y toma distancia de Putin (bastión de El Asad), justo una hora después de cenar con el presidente chino Xi Jinping. Los aliados europeos respaldan el ataque y, en general, la opinión pública, entre temerosa por la escalada del conflicto y eufórica, le ha respaldado.

Después del 8 de noviembre este es el primer triunfo político de Trump. Pero habrá una reacción. Rusia, Irán y Siria advirtieron su intolerancia a futuros ataques, pero el presidente sirio Bachar el Asad ha insinuado que dará su propia respuesta incluso antes de que ocurra otro bombardeo: “América conoce nuestra capacidad de responder bien”. Está deslizando un ataque terrorista a blancos estadounidenses, lo cual generaría una verdadera crisis. Hasta ahora Trump no ha vivido una crisis, y puede ser la ocasión para desempatar su política interna.

Trump necesita concentrar poder. El temor de académicos liberales estadounidenses en Harvard y California, que analizan de cerca la personalidad y gestión de Trump, es que un ataque terrorista le sirva para “restringir las libertades civiles con apoyo popular”. Por eso, escribe Jan Martínez Ahrens en el diario El País: “El día en que llegue la crisis… tendrá que definirse para la historia. Será entonces cuando el mundo conozca al verdadero Trump”.