Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Cambio de matiz

— Jose Rubén Zamora
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Este es un extraño y peculiar derecho de “respuesta” del Colectivo ecologista MadreSelva, a una columna de opinión que publiqué el 8 de marzo pasado: Transformamos el paradigma del desarrollo o nos refugiamos en el Edén. Por principio, en los medios de comunicación se aclaran los datos, hechos, circunstancias e informaciones, pero no las opiniones, juicios de valor, puntos de vista, los cuales, en cambio, se rebaten y polemizan. El derecho de respuesta, por otro lado, aplica fundamentalmente a los campos pagados, que tampoco es el caso.

De todos modos, decidimos reproducir el texto del Colectivo, tal como nos lo enviaron, es decir, como una extensa proclama y denuncia, que remacha lo que le oí hace siete años, y antes, aunque ahora introducen un matiz: reconocen y dicen apoyar la necesidad de pequeñas hidroeléctricas bajo control de las comunidades, lo cual les aleja del sueño imposible del idílico retorno al Edén, ese paraíso perdido, de niñas y niños felices, panzones, probablemente debido a los parásitos, aislados de la educación, la tecnología y el conocimiento,  y eso, es buena noticia, pues puede acercar el diálogo entre sectores tan polarizados e ideologizados en el país, cuya confrontación abre el riesgo de llevarnos a un salto hacia atrás de 20 años en el país.

Es pertinente añadir que jamás hemos creído ni considerado que la gente del Colectivo MadreSelva son criminales. En todo caso, que son intransigentes, verticalistas, militantes del discurso único, intolerantes y que viven secuestrados por sus dogmas y ortodoxias radicales y utopías inviables, quizá debido al vacío existencial que les dejó como legado el colapso absoluto del socialismo real.


Por la defensa de la naturaleza, los pueblos y la vida

MadreSelva, Colectivo Ecologista

Derecho de Respuesta

Haciendo uso del derecho de respuesta que la ley nos confiere ante la publicación del columnista Jose Rubén Zamora del día 8 de marzo de 2017 en ‘elPeriódico’, donde refiere ataques contra nuestros compañeros José Cruz, Bernardo Caal, y las y los integrantes el Colectivo MadreSelva, asociados, colaboradores, amistades, integrantes de comunidades y personas comprometidas con la defensa de la naturaleza y los territorios.

MANIFESTAMOS

Nuestro repudio a la campaña de odio, difamación y criminalización emprendida contra MadreSelva, colectivo que desde 1996, ha luchado legal y pacíficamente por la defensa de los territorios, de los bienes comunes y de las poblaciones afectadas por el modelo de acumulación basado en el despojo de los bienes naturales, impuesto por la fuerza que ha traído más destrucción, empobrecimiento y violencia.

La miseria creciente, el analfabetismo, la mortalidad infantil y la exclusión de las mayorías, han perdurado por siglos, en tanto una minoría privilegiada ha acumulado más riqueza y poder. Es falso que sus negocios hayan generado empleo y mejores condiciones de vida. Esto es palpable y se demuestra en las cifras que caracterizan a Guatemala como uno de los países más divididos por la desigualdad, donde datos oficiales reportan el aumento de la pobreza y la violencia, donde la desnutrición crónica es un flagelo que se acepta como normal. La mayor parte de la gente sigue careciendo de lo más elemental para vivir como resultado de una gestión disfuncional y deliberadamente injusta del país, que expulsa a la juventud al infierno de la migración forzosa.

Hoy somos testigos de un nuevo y brutal despojo. Ahora no es la tierra sino el agua, el centro de la atención e interés de los propietarios del capital financiero. Las concesiones gratuitas por 50 años que el Ministerio de Energía y Minas –MEM– otorga a los grupos económicos y financieros más poderosos de Guatemala y sus aliados transnacionales, constituyen el eje de un nuevo modelo de despojo de los bienes naturales y los territorios de los pueblos de Guatemala. Si hace más de un siglo se despojó de las tierras comunales a los pueblos indígenas, hoy estamos presenciando el despojo del recurso vital más valioso para la vida, naturaleza y la salud y seguridad de todos los habitantes del país: el Agua.

Nuestros esfuerzos se enfocan, pese a dificultades y obstáculos, en apoyar a quienes más lo necesitan, en defender el futuro del país. El Colectivo MadreSelva trabaja junto a las comunidades; las acompaña en sus luchas contra el despojo de sus tierras y fuentes de agua; les da la información que el Estado les niega; brinda su apoyo a quienes lo solicitan para defenderse de la voracidad y la corrupción.

Afirmamos nuestra vocación y compromiso de promover y llevar a la práctica acciones que contribuyan a fortalecer la autonomía, el bienestar y el auténtico desarrollo de las comunidades, un desarrollo con escuelas, con centros de salud, con oportunidades, con vida digna.

Damos asesoría legal y técnica, acuerpamos a comunidades abandonadas por el Estado. Un ejemplo se concreta en la Zona Reina de Uspantán, en el norte del Quiché, donde 4 comunidades construyen y administran colectivamente pequeñas hidroeléctricas. Estos proyectos apoyados por la cooperación noruega y de otros países solidarios, han ayudado a más de un millar de familias quienes nunca tuvieron acceso a la luz del sistema nacional. Hoy disfrutan las pequeñas hidroeléctricas construidas por ellos mismos que usan cantidades de agua que no dañan los ríos, en el mismo territorio donde el INDE y empresas transnacionales han construido grandes hidroeléctricas nacionales y privadas, que nunca han beneficiado a los habitantes de la Zona Reina.

MadreSelva no se opone a las hidroeléctricas cuando éstas no compiten por el uso del agua con las personas que se benefician y necesitan el río para vivir y hacer producir la tierra, cuando los embalses no son de grandes proporciones, cuando no representan riesgo de inundación potencial a las poblaciones asentadas río abajo, cuando los jugosos beneficios de la generación se comparten equitativamente con las poblaciones de los municipios que albergan los proyectos, y cuando previamente al inicio de los trámites para solicitar la autorización del proyecto, se ha realizado la debida consulta con los habitantes de los municipios que sufrirán cambios en su régimen de relación con el agua de la cuenca que se pretende utilizar.

En el camino recorrido por el Colectivo MadreSelva, ha recibido el afecto, aprecio y reconocimiento de personas de comunidades alejadas de los centros de poder, de grupos amenazados por empresas inescrupulosas que ponen en riesgo la vida, utilizando inmensas cantidades de agua, arrasando bosques y montañas, engañando y abusando de la gente. Nos sentimos orgullosos de formar parte de los colectivos que trabajan para evitar que Guatemala se convierta en un desierto, donde el cemento, las autopistas, los centros comerciales y las megaplantaciones arrinconan a los pueblos, sin acceso ni oportunidades, dejándolos sin tierra donde vivir y cultivar.

El momento que vivimos es decisivo para nuestro futuro común. Si se impone el modelo de despojo, si se continúan favoreciendo con incentivos fiscales, concesiones gratuitas de bienes públicos, y leyes a la medida de los privilegios empresariales, si no se detiene la destrucción, si se niega reconocimiento y derechos a todos los pueblos, Guatemala se verá sumida en un caos de grandes dimensiones.

Nos pronunciamos a favor de la vida en armonía con la naturaleza, proponemos un modelo de sociedad que incluya a todas las personas, respetando las diferencias, un sistema que tenga como prioridad el bienestar, la educación con calidad, la salud y la seguridad, y la garantía de que todas y todos podemos disfrutar de nuestros derechos, sin exclusiones.

Rechazamos y denunciamos las campañas difamatorias que pretenden amedrentar a quienes nos oponemos a la destrucción de las redes de la vida que con fines espurios criminalizan y persiguen a quienes resisten el despojo, engañan a la ciudadanía con mentiras y hacen ofrecimientos que nunca han cumplido. Nuestra oposición no es al desarrollo, sino a los abusos, a la corrupción, a la destrucción y al despojo.

Decir que provocamos la conflictividad es falso. La violencia y el malestar que afectan nuestra cotidianidad son producto del sistema corrupto e injusto, del cual sólo una élite privilegiada obtiene beneficios. La inconformidad, la indignación, el descontento son resultados de una vida de carencia, del maltrato continuado, de la explotación y abusos que patronos y
gobernantes han ejercido como si este país fuera su finca privada.

Hacemos un llamado a las mujeres y hombres que no están dispuestos a seguir aguantando, a defender nuestros bienes comunes, la democracia, la libertad y el derecho a vivir con dignidad en armonía con la naturaleza. Les convocamos a luchar por la justicia y en favor de una Guatemala buena para toda la gente, a no dejarnos amedrentar ni manipular por quienes se enriquecen a costa de la destrucción de la naturaleza y la miseria de las mayorías.

Quienes soñamos, trabajamos y vivimos por una Guatemala justa, declaramos nuestra disposición a seguir construyendo relaciones que nos permitan a todas y todos vivir en paz, gozando de las bondades de la pródiga naturaleza de nuestro país. Es con respeto mutuo y con el cuidado de nuestros territorios y cuerpos, que exigimos y queremos vivir.

Colectivo Ecologista MadreSelva

Guatemala, marzo de 2017

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