Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Opinión

Contenedores fantasma

Fecha de publicación: 25-03-17

Una raya más al tigre. Aunque los múltiples allanamientos y capturas ocurridos el día de ayer nos permiten ver una tenue luz a la final del túnel, en realidad, el desmantelamiento de esta red de defraudación aduanera no garantiza que la forma en que las aduanas funcionan mejoren dramáticamente de la noche a la mañana. A pesar del proceso de reforma que la SAT viene experimentando desde hace un tiempo atrás, el compromiso de las autoridades por limpiar la institución, mejorar los procesos y contratar personal mejor capacitado y comprometido con el buen funcionamiento de la institución, la red de corrupción descubierta ayer muestra cuán complicado puede ser el proceso de reforma de una institución de este tipo y cuánto puede enraizarse la corrupción dentro de una estructura burocrática. A pesar de todo lo que ha ocurrido alrededor del caso de “La Línea” y la notoriedad pública que han adquirido los problemas de corrupción dentro de la SAT, resulta sorprendente que una red de este tipo se atreva a seguir con el mismo tipo de ilegalidades frente a las narices de todos; una prueba clara de cuánto hace falta todavía por hacer para cantar victoria sobre la corrupción dentro del sistema de aduanas, en particular, y dentro del sector público, en general.

El desmantelamiento de esta red de defraudación aduanera constituye un duro golpe a las mafias dentro del sistema de aduanas. Sin embargo, bajo ninguna circunstancia garantiza que la corrupción haya sido eliminada del sistema aduanero del país. A lo sumo, si bien nos va, se habrá eliminado una de las múltiples formas bajo las cuales opera la defraudación aduanera, el contrabando, la corrupción y la discrecionalidad dentro de este sistema. Es bien sabido que la corrupción y la discrecionalidad que ocurre alrededor de los procesos aduaneros involucra a una miríada de funcionarios públicos relacionados con temas de seguridad, puertos, sanidad vegetal y animal, salud pública, transporte, etcétera. Acabar con esta red de defraudación aduanera manda, sin duda, un importante mensaje a todos estos otros grupos de funcionarios que conviven dentro de este ambiente. El combate a la corrupción dentro de las aduanas del país requiere más que el compromiso de las autoridades de la SAT, requiere también que las demás instituciones de gobierno que intervienen en todo lo relacionado a los temas aduaneros hagan su parte.