Sábado 18 DE Noviembre DE 2017
Opinión

El pasado y los cambios

Comprender lo inviable de la violencia.

 

— mario mérida
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El pasado lunes al comprar con la voceadora el ejemplar de Prensa Libre, me encontré con su cambio de formato. El licenciado Mario Antonio Sandoval, apunta a la importancia de adaptarse a los avances y cambios tecnológicos, que presagiaban el fin del periodismo escrito. Hoy esta “Nueva tecnología ha provocado los cambios en la forma del periodismo. Pero los valores se mantienen, como se ha mantenido en toda la humanidad”.  Prensa libre, El Imparcial, La Hora  y el Impacto, son las fuentes  que más he consultado para escribir libros acerca de la historia contemporánea de nuestro país  (1994-1996).

Los cambios de Prensa Libre, se dan cuando han transcurrido cuarenta y siete años del asesinato por la guerrilla de Isidoro Zarco, fundaador y periodista de este medio  (28/enero/1970). Don Isidoro, ya había sufrido un atentado en su contra por la guerrilla (12/marzo/1962).  El pesar manifestado por los guatemaltecos el día de su sepelio, demostró el apreció que cultivó en sus años de vida tal como plasma la nota periodística de ese día: “La muerte del conocido y querido periodista ha causado consternación en los círculos periodísticos y sociales del país”. “El alevoso y criminal atentado que puso fin a su vida, fue cometido después de haber salido de las oficinas de PRENSA LIBRE, se dirigía a su residencia en la zona 9, circulando sobre la 10ma. Avenida de la zona 1”.

Meses más tarde, ocurría el secuestro y posterior asesinato por la Fuerzas Armadas Rebeldes del Embajador alemán Karl von Spreti (31/marzo/1970),  después de asistir a un acto protocolario al Instituto Geográfico Nacional, a inmediaciones del monumento a Cristóbal Colón, localizado en la Avenida de las Américas, zona 13.

El asesinato de Spreti fue rechazado por la comunidad internacional y por la sociedad guatemalteca, como lo fue el asesinato del embajador estadounidense John Gordon Mein  (28/agosto/1968).  La diferencia entre ambos crímenes era el contexto geopolítico imperante por esos días, por eso algunos justifican el crimen de Gordon Mein. Ninguno de los dos países ha exigido que se continúen las investigaciones en estos casos.

Gracias a los medios impresos, actualmente respaldados por la tecnología digital, podemos revisar permanentemente nuestra historia contemporánea y comprender lo inviable que resulta la confrontación y la violencia, como herramientas para construir una verdadera nación democrática o por lo menos un país en paz.