Jueves 21 DE Febrero DE 2019
Opinión

Copypaste a la caipiriña

Si la política nacional estuviera guiada por el afán de servicio, los diputados debieron dedicar su tiempo y conocimiento a revisar el marco legal e institucional de protección a la niñez y juventud que acude a los albergues públicos.

— Manfredo Marroquín
Más noticias que te pueden interesar

Los proyectos de ley impulsados en las últimas semanas por un grupo de diputados que pretende meterle un gol olímpico a la justicia, limitando la persecución penal de delitos asociados a corrupción, pone en evidencia el arraigo tan profundo que tiene la impunidad en nuestro país, llegando a ser un antivalor que ha acompañado históricamente el ejercicio del poder, sea este político, económico o militar, y sin la cual un número importante de los políticos de turno se siente
desprotegido y hasta amenazado.

En una pieza digna de ser coleccionada en un museo del horror legislativo, 20 diputados estamparon su rúbrica sin nombre legible, para que pasara de urgencia nacional sin ser advertida, una amnistía para dejar en la impunidad todos los abusos cometidos en ese poder del Estado, desde el año 2008 a la fecha. Es decir, mandar a su casa de un plumazo a todos los procesados por plazas fantasmas, contrataciones sobrevaloradas, y un largo etcétera de delitos. De todos los horrores que contiene este proyecto, que de todas formas hubiese podido ser impugnado por inconstitucional, el que más llama la atención es el intento de incorporarlo dentro de la ley Orgánica, es decir que no tendría que haber pasado por una sanción de parte del organismo Ejecutivo, habiéndose convertido en ley automáticamente.

Seguramente inspirados en la intentona del Congreso brasileño que transformó una ley anticorrupción en una amnistía procorrupción, aprobada por unanimidad y en plena nocturnidad la misma medianoche en que estaban siendo velados los restos de los jugadores del equipo Chapecoense, fallecidos en un trágico accidente aéreo en Medellín. En una mala copia, los diputados procorrupción chapines intentaron aprobarla a pocos días de la tragedia ocurrida en el hogar Virgen de la Asunción.

En el caso brasileño la citada ley no ha llegado a cobrar vigencia pues el presidente Temer se adelantó a anunciar que la vetaría señalando que “verificamos que es preciso atender la voz de las calles y eso significa que reproducimos la disposición constitucional que dice que el poder no es nuestro, no es del presidente, ni del Senado, ni de la Cámara, sino que es del pueblo”. Está demás decir que el mandatario carioca no tuvo margen de maniobra ante la indignación y el rechazo que provocó dicha amnistía y que motivó la salida nuevamente a las calles de miles de ciudadanos.

En el caso guatemalteco los diputados procorrupción se cuidaron de incluir el intento de amnistía dentro de la Ley de Régimen Interior del Organismo Legislativo, con lo cual no hubiera pasado por el trámite del veto presidencial al tratarse de una ley interna de ese poder del Estado. Ojalá esta astucia que demuestran los diputados ponentes, la usaran para promover proyectos de interés nacional que gocen del respaldo popular.

Si la política nacional estuviera guiada por el afán de servicio, los diputados debieron dedicar su tiempo y conocimiento a revisar el marco legal e institucional de protección a la niñez y juventud que acude a los albergues públicos, pero en lugar de ello demostraron su total indolencia e indiferencia a lo ocurrido, intentando aprovechar la tragedia ocurrida legislando para sí mismos una vergonzosa amnistía para perdonar la corrupción que se roba los recursos que deberían ser invertidos en instituciones como la casa hogar Virgen de la Asunción.

Demás está decir que se encuentran varios proyectos de ley que buscan mejorar el andamiaje legal y funcionamiento de albergues y casas hogar y que siguen esperando a ser priorizados en la agenda legislativa, durmiendo el sueño de los justos.

Si hay países donde la democracia puede germinar es precisamente en Guatemala y Brasil, siempre y cuando la justicia se imponga a los poderes que la han corrompido hasta desfigurarla y hacerla inútil para los pueblos.

Etiquetas: