Domingo 24 DE Marzo DE 2019
Opinión

170 años de fundación de la República de Guatemala, 1847-2017

En otras palabras, Guatemala carecía de estatus jurídico internacional como nación libre, soberana e independiente para actuar.

— Regina Wagner, historiadora
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Hoy, 21 de marzo, hace 170 años, el presidente Rafael Carrera declaró la tercera independencia y la fundación de la República de Guatemala? ¿A qué se debió esto y cómo sucedió?

A raíz de la caída del gobierno de Mariano Gálvez el 1 de febrero de 1838, todos los gobiernos centroamericanos se fueron separando de la Federación, cuyo presidente, Francisco Morazán, trató de detener y mantener por la fuerza. Después que Nicaragua se separó el 30 de abril, la Asamblea Nacional Legislativa decretó, el 30 de mayo, que los Estados eran libres de decidir si continuaban o no en la Federación y, el 7 de julio, el Congreso Federal declaró que los Estados eran “cuerpos políticos soberanos, libres e independientes”. Dicho Congreso clausuró sus sesiones el 20 de julio, con lo cual dejó de existir la Federación.

Ningún Estado centroamericano se preocupó seriamente por comunicar su nuevo estatus a los Estados con los que mantenía relaciones diplomáticas o comerciales, hasta que Guatemala estuvo ante la oportunidad de celebrar un tratado de amistad, comercio y navegación con una nación europea.

Quien presentó al gobierno de Rafael Carrera un bosquejo de tratado de amistad, comercio y navegación fue el primer inmigrante alemán Karl Friedrich Rudolf Klée (ancestro de la familia Skinner-Klée), quien se había establecido en Guatemala en 1828. Después de exitosas inversiones en el comercio y la cochinilla con su socio británico George Ure Skinner, decidió visitar su patria Hannover en 1840, donde entabló contacto con un tío influyente en el Senado de Hamburgo, quien le facilitó la patente de cónsul de dicha ciudad, así como de las ciudades de Bremen y Lübeck, agregando después las patentes de cónsul de los reinos de Hannover y de Prusia.

Cuando Klée retornó en 1842 a Guatemala obtuvo el exequátur a las patentes de Cónsul General en Centroamérica y luego, en nombre de las Ciudades Hanseáticas de Bremen, Hamburgo y Lübeck y los reinos de Hannover y de Prusia, presentó un proyecto de tratado de amistad, comercio y navegación que incluía la cláusula de “absoluta reciprocidad”, al gobierno de Rafael Carrera, quien había llegado al poder en 1844.

Desde la separación de los demás Estados centroamericanos Guatemala no había firmado ningún tratado comercial, ni con Gran Bretaña, a pesar de la magnitud del intercambio comercial que existía entre ambos países, pues cada vez que el cónsul británico Frederick Chatfield iniciaba el tema del tratado comercial, las autoridades de Guatemala le indicaban que antes debía solucionarse la situación de la ocupación británica de Belice, pero Chatfield no estaba facultado para negociar sobre dicho asunto y la situación se mantuvo en un impasse.

El ministro de Relaciones Exteriores don José Mariano Rodríguez le explicó a Klée que Guatemala no estaba capacitada para firmar tratados internacionales, pues no existía claridad jurídica ni autoridad general reconocida por las potencias extranjeras. En otras palabras, Guatemala carecía de estatus jurídico internacional como nación libre, soberana e independiente para actuar. Sin embargo, el gobierno encontró en el ofrecimiento de Klée el motivo real para obtener el reconocimiento internacional y poder celebrar tratados, recurriendo entonces a una serie de procedimientos políticos y diplomáticos para alcanzarlo.

El 27 de enero de 1847 el Ministerio de Relaciones Exteriores comunicó a los representantes del cuerpo diplomático consular acreditado en el país que tenía la intención de proclamar la independencia absoluta de Guatemala. El 9 de marzo notificó a los demás Estados centroamericanos la decisión de declarar su independencia absoluta, basándose en que había desaparecido la federación y, además, por la convicción general que no era posible revivir el pacto antiguo ni formar otro nuevo.

El jueves 18 de marzo, a las doce del día, en el Palacio se reunieron el presidente de la República, Rafael Carrera, y su Consejo de Ministros. El de Gobernación leyó a las autoridades de gobierno invitadas un Manifiesto en el que presentó los motivos del gobierno para declarar a Guatemala nación independiente.

El sábado 20 por la noche hubo iluminación general en la ciudad y el domingo 21 de marzo por la mañana desfilaron los batallones 1, 2 y 3, colocándose en formación “desde la puerta de Palacio hasta frente a la Catedral, guarneciendo en dos líneas la carrera por donde debían pasar el Gobierno, las autoridades,
corporaciones y personalidades convidadas”.

La Gaceta Oficial del 26 de marzo relata que “a las 11, reunidos en el salón general el Señor Presidente, los señores ministros, el señor regente y magistrados de la Suprema Corte de Justicia, los señores cónsules de Su Majestad Británica, de Su Majestad el Rey de los Franceses y de las Ciudades Anseáticas, Prusia y Hanover, la Municipalidad, el Claustro de Doctores, el Consulado de Comercio y los empleados de Hacienda, el señor Ministro de Gobernación leyó el espresado (sic) Manifiesto, y a continuación el Decreto” que declaraba la independencia y la fundación de la República, que se había publicado ya, del cual se repartieron varios ejemplares a las personas presentes.

Después de esto el Supremo Gobierno y su ilustre comitiva se dirigió a la Santa Iglesia Catedral, donde solemnemente se cantó el Te Deum para dar gracias al Todopoderoso por la erección de la nueva República. Concluido este acto, autoridades del Gobierno y personas invitadas volvieron al Palacio, donde se sirvió un almuerzo en el que el Cónsul Klée tomó lugar al lado del Presidente Carrera y del Regente de la Suprema Corte de Justicia, mientras que el vice-cónsul de Su Majestad Británica, Chatfield, se sentó al lado del Ministro de Relaciones Exteriores.

Tres meses después, el 25 de junio de 1847 se celebró el primer Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre la República de Guatemala y las Ciudades Hanseáticas, los reinos de Hannover y de Prusia. No fue sino hasta en 1849 que se firmaron sendos tratados con Gran Bretaña, el 20 de febrero, con Estados Unidos, el 3 de marzo, y con Bélgica, el 12 de abril. ¿Quién impulsó entonces la fundación de la República de Guatemala? Un comerciante alemán que se estableció en el país y deseaba mejorar las relaciones comerciales entre su país de origen y el de adopción.

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