Miércoles 26 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Israel

Cinco guerras defendiendo su derecho a existir como Estado.

 

— Antonio Arenales
Más noticias que te pueden interesar

Israel ha tenido que librar cinco guerras defendiendo su derecho a existir como Estado, desde que en 1948 Naciones Unidas aprobó la partición en un Estado judío y otro árabe de lo que hasta entonces había sido el Mandato Británico en Palestina y que antes de la Primera Guerra Mundial fue por cuatrocientos años una provincia del Imperio Otomano (hoy Turquía).

La partición fue apoyada por la autoridad judía y rechazada por la dirigencia palestina y por los países árabes, que iniciaron la guerra que terminó con victoria judía y consolidó el establecimiento del Estado de Israel en 1948.

Agredido desde Egipto, Jordania, Siria y Líbano, Israel ha enfrentado otras cuatro guerras en 1956, 1967, 1973 y 1982, habiendo salido vencedor y negociado la paz con Egipto y Jordania a quienes devolvió la mayor parte de los territorios ocupados. Estos y Mauritania son los únicos tres de los 21 países árabes que reconocen al Estado de Israel. Los demás niegan su derecho a existir como Estado y pretenden su destrucción.

Pese a estas cinco guerras defensivas y a las acciones terroristas de Hezbolá, Hamás, Yihad Islámica y otros grupos, Israel ha logrado construir un Estado democrático de derecho, como muy pocos en la región. Se ha ganado el derecho a exigir que todo asunto relacionado con el establecimiento de fronteras seguras, la población árabe palestina, incluyendo la definición del Estatuto de la Autonomía Palestina y el asunto de los asentamientos, deberá ser resueltos en el marco de las negociaciones entre el gobierno de Israel y la Autoridad Nacional Palestina.

Se ha ganado también el derecho a exigir previo a negociar que se le reconozca como Estado por los países árabes, lo cual está contemplado en las mismas resoluciones de ONU que plantean el retiro de los territorios  ocupados.

Valga recordar que cuando se puso fin al Mandato Británico en India surgieron dos Estados, India y Pakistán. Hubo traslado de millones de pobladores a India y a Pakistán. Nadie hoy podría pretender estatus de refugiado y derecho de retorno, lo cual sería un absurdo despropósito, como lo es calificar de refugiados a los palestinos que pasarán a ser población bajo el Estatuto de Autonomía que se resuelva, probablemente un Estado Palestino. Con la calificación de “Refugiados” con derecho de retorno, se ha victimizado a la población palestina buscando destruir al Estado de Israel. Con la misma intención los países árabes nunca incorporaron como nacionales a quienes lo deseaban, como lo hizo Latinoamérica a principios del siglo XX con enorme cantidad de palestinos que abandonaron la Palestina Otomana.

Israel ha devuelto el territorio ocupado y solo ha retenido e incorporado, con todo derecho, el Golán esencial para su defensa y porciones de Cisjordania que eventualmente podrá devolver o compensar en las negociaciones.

Guatemala, congruente con su compromiso de defender al Estado de Israel desde 1948, debe apoyar a Israel. Acciones como la reciente resolución de Naciones Unidas sobre los asentamientos son contraproducentes y entorpecen la posibilidad de reactivar las negociaciones de Paz.

Es un absurdo calificar de potencia ocupante a un Estado que ha tenido que librar cinco guerras, dos intifadas, el permanente acoso de grupos terroristas, y la negación de los países árabes de su derecho a existir.

Etiquetas: