Miércoles 22 DE Noviembre DE 2017
Opinión

Pero… ¡Qué gobierno tenemos!

Gabinete anárquico sin autoridad de Estado.

 

— Helmer Velásquez
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Ante la ausencia de Jefe de Estado y con un gabinete de muy pocos quilates, copado por intereses corporativos. El país navega con rumbo ignorado, movido por inercia. Este marasmo estatal –y nuestra anomia– tiene ganadores: el reducido grupo de empresarios que subyuga la economía y aherroja el Estado. En tal condición, cierra cualquier posibilidad de cambio. A la vista su reacción frente a la Reforma Constitucional, la suspensión de hidroeléctricas –cuya entrada en operación consideraron ilegal las Cortes, y son rechazadas por pueblos originarios. El colmo del aprovechamiento del control estatal y vacío político que vivimos, fue la viveza de intentar imponer la exoneración de impuestos a los “emprendedores” del campo. Aquellos pobres provincianos, que tan solo facturan diez millones de quetzales al año, a decir, del diputado ponente.

Un gabinete de gobierno disfuncional y díscolo: Agricultura pide exoneración de impuestos y Finanzas exige incremento de tarifas y pago puntual. Una parodia digna de los Tres Chiflados. Dos de ellos –Energía y Ambiente– ante el aburrimiento que les produce el ocio, se han dedicado los últimos días, a asustar con el petate del muerto al pueblo pobre: profetizan que el costo de la energía eléctrica subirá doce veces su valor, que Guatemala incrementará su emisión de gases de efecto invernadero. Callan –eso sí– sobre el efecto que la quema anual de caña produce en ello. Además, afirman que la población se quedara sin luz eléctrica. Todo lo cual sucederá –afirman– si no se permite operar a hidroeléctricas instaladas de forma ilegal e ilegítima en el territorio nacional y cuya operación suspendió el Constitucional. A este par de empleados nuestros, nunca se les vio tal enjundia cuando de los intereses populares se trata. Por ejemplo, en la defensa de la tarifa social de electricidad. Ni se pronunciaron. El de Ambiente, hasta, dejó de accionar penalmente contra los que se “roban” los ríos. Una verdadera vergüenza patria. Con el salario que les pagamos, se dedican a defender ilegalidades. Vaya gobierno.

Otro que bien baila –como dirían las abuelitas– es el Ministro de Agricultura; defendiendo exoneración de impuestos a productores agrícolas “pequeños”: cañeros, palmeros, ganaderos y otros. Este merece un nobel a la desvergüenza. En cuerda separada. Economía presentó la Política Económica 2016-2021 y aunque cueste creerlo, en esta no menciona ¡ni una sola vez! la economía campesina. De esta dependen cinco millones de personas. Omisión digna de Ripley. En síntesis: Jimmy las del avestruz y sus Ministros lo que les da la gana.