Viernes 23 DE Agosto DE 2019
Opinión

“¡Cuando sea legal platicamos!”

“Lo otro no existe: tal es la fe racional, la incurable creencia de la razón humana. Pero lo otro no se deja eliminar; subsiste, persiste; es el hueso duro de roer en que la razón se deja los dientes”. Antonio Machado.

Fecha de publicación: 01-03-17
Por: Edgar Balsells

Gaby Huertas es una mujer guatemalteca como las emblemáticas de los entornos urbanos. Soñadora, interesada por los problemas de los demás y a menudo con opiniones críticas del surrealismo diario. Como a muchos de nosotros, las redes sociales le sirven de catarsis, y como la autopista de la información plasma las mentalidades y posturas, hay campo para analizar discursos.

Y como la semana que culmina ha sido intensa, en un fiambre de posturas sobre el aborto, el derecho consuetudinario, la pena de muerte y un ejército de sombras que acechan las mentalidades por aquí, bien vale la pena comentar una conversación virtual de esas que proliferan en el mundo digital de hoy en día, tan colmado de variopintos mensajes escritos que colman el Facebook y el Twitter.

Comenta Gaby: “De los mil y un comentarios que he leído en torno al aborto. Uno en particular me hizo mucho ruido. Y es que un fulano en una nota de prensa escribió que las mujeres que fuesen violadas y quedaran embarazadas debieran dar en adopción…”. Como mujer, Gaby centró su discurso en los traumas de ese caso; replicándole un hombre abogado quien casi pontificando asevera: “la mujer por naturaleza o por designación de Dios, tiene esa virtud en su cuerpo (el dar a luz), debe acompañársele en su trauma por el acto violento… pero el aborto es una decisión criminal”.

Y como algunos suponemos que la argumentación es un arma de la modernidad, Gaby le refuta, y el jurisconsulto contesta, de manera tajante: “cuando sea legal lo platicamos”. Ah puchis, digo yo, y me pregunto ¿cuántas mujeres como Gaby fueron miembros de la Asamblea Nacional Constituyente del 85? Y además ¿cuántas indígenas, o miembros de partidos políticos representativos del sentir popular y alternativo? La mayoría fueron hombres, conservadores e integrantes de una clase política que sobrevivió el militarismo gracias a su tibieza de ideas.

La historia de las mujeres ha estado marcada por la negación de los derechos, es por ello que resultan de actualidad por aquí aquél conjunto de escritos de Hanna Arendt sobre “el derecho a tener derechos”. El tema clave aquí es que los derechos deben ser tomados como producto de las necesidades humanas, especialmente las más ingentes, las de los grupos más vulnerables y no deben verse como una norma trascendente, ni mucho menos como demanda de los más poderosos y oportunistas.

Desde la Cuarta Conferencia Mundial sobre la mujer, celebrada en 1995, se cuenta con la denominada Declaración de Beijing y una plataforma de acción que subraya la preocupación de promover los objetivos de igualdad, desarrollo y paz para todas las mujeres del mundo, teniendo en cuenta que los derechos de la mujer son derechos humanos, incluyendo por supuesto el derecho de todas las mujeres a controlar todos los aspectos de su salud, en particular su propia fecundidad, eliminando todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.

A partir de 1995 proliferaron por aquí los gabinetes sociales y un énfasis en la política social integral, en virtud de que resulta ser que los grandes rezagos sociales no son una responsabilidad sectorial de los de la educación, la salud, o bien de la alimentación. Se trata de un desafío transversal a muchas políticas, razón por la cual, a partir de Beijing, se empezó con la institucionalización de los gabinetes sociales. Pero aquí, de nuevo, duermen el sueño de los justos.