Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El centenario de nacimiento de don José Ernesto Monzón Reyna (1917-2017)

Nació en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango.

 

— Eduardo Antonio Velásquez Carrera
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No cabe duda, que los distintos pueblos, especialmente latinoamericanos celebran a sus músicos populares, con mucha alegría, aprecio y agradecimiento. El año pasado en el mes de noviembre se iniciaron en Montevideo, Uruguay, las conmemoraciones por el centenario de La Cumparsita, el famoso tango pionero, escrito para una comparsa de carnaval por Gerardo Matos Rodríguez, Pascual Cortusi y Enrique Pedro Maroni. Chile, este año también celebra el centenario de nacimiento de la mundialmente famosa folclorista, Violeta Parra, autora de Gracias a la Vida entre otras composiciones maravillosas. Guatemala, no se queda atrás y con mucha justicia festeja los cien años de nacimiento de Neto Monzón, como era llamado cariñosamente de forma popular. Nació en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, el 31 de diciembre de 1917. Fueron sus padres, Aparicio Monzón Hidalgo y Rosario Reyna Cifuentes. Él tenedor de libros, ella maestra de piano.

Como ya he escrito en otras oportunidades, la familia de mi madre, los Carrera Samayoa, gustaban de la música latinoamericana en general y naturalmente de la música nacional. Cuando yo era niño recuerdo haberlos oído cantar El Milagroso Señor de Esquipulas (1938), en un primer momento y con el tiempo, habría de escuchar La Sanjuanerita (1939) que en su letra reflejaba la expansión urbana de la capital y los contornos de nuestro lugar de residencia, en la cuchilla, en la antigua calle a San Juan Sacatepéquez, al llegar a Las Majadas, la finca de otrora –hoy en las vecindades del Periférico Sur–, cercana a Las Margaritas –El Peri Roosevelt de nuestros días–, que para que los jóvenes comprendan. Gracias a su hija, hemos podido ver fotografías del trío “Los Trovadores Criollos” con sus primos Gustavo y Gamaliel Monzón, en sus días bohemios de Huehuetenango, con quienes logra comenzar a componer en 1937, su primera melodía El Todosantero, que también ha sido conocida como Río Limón. Hace ya algunos años, recuerdo que la Cervecería Centroamericana, S. A. editó un cancionero completo con las partituras y las letras del sinnúmero de composiciones de Don José Ernesto. Para mi madre y mi hermano mayor fue precioso tener un ejemplar, pues se divertían cantando muchas de sus composiciones. Ahora, que se cumple su centenario la empresa se apuntaría un nuevo hit con un nuevo tiraje de dicha obra, para conocimiento de la identidad de la música popular guatemalteca, para las nuevas generaciones, que sin duda, Don “Neto” le legó a nuestro país. En torno de 1990, cuando ya había retornado a Guatemala procedente de Sao Paulo, Brasil, tuve el gusto verlo apoyar con su guitarra y su canto huelgas en el campus de la Universidad de San Carlos de Guatemala, de participar con él en el acto académico que la tricentenaria le brindó a otro grande luchador de las causas populares de nuestro país, el líder artesano y obrero, el legendario carpintero, Antonio Obando Sánchez. Al finalizar dicho acto, en el momento en que felicitábamos a Don Antonio llegó Don “Neto”, a darle un fuerte abrazo, a su amigo de muchos años. En fin, tuve la dicha de brindar con copas de vino, con dos de los guatemaltecos que podemos juzgar como de los más importantes del siglo XX, en materia de luchas sociales urbanas y de la música popular guatemalteca. Larga vida a la obra de “El Cantor del Paisaje”.

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