Domingo 20 DE Octubre DE 2019
Opinión

Deportaciones masivas de inmigrantes

Fecha de publicación: 24-02-17
Por: Editorial

El presidente de los EE. UU., Donald Trump, ha anunciado que llevará a cabo deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados. En su reciente visita a Guatemala, el Secretario de Seguridad Interior de los EE. UU., John Kelly, ratificó la voluntad política del gobierno estadounidense en cuanto a deportar inmigrantes guatemaltecos, aunque aseguró que las deportaciones no serían masivas.

A la fecha, el gobierno de Barack Obama (2009-17), que supuestamente impulsaría una reforma migratoria en los EE. UU. en los primeros dos años de su mandato (2009-11), cuando contaba con mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes, ha sido el gobierno que más deportaciones de inmigrantes ilegales ha llevado a cabo.

En todo caso, las asociaciones proinmigrantes guatemaltecos, además de apoyar la reforma migratoria en los EE. UU., han luchado, sin mayor apoyo del gobierno guatemalteco, porque se reduzcan las deportaciones de connacionales a través de la concesión a estos del Estatuto Temporal de Protección (TPS, por sus siglas en inglés), que permite trabajar legalmente en los EE. UU. y, por supuesto, no ser objeto de deportaciones o encierros por falta de documentación legal.

En 2014, el presidente Obama anunció que adoptaría medidas ejecutivas que beneficiarían a, por lo menos, cinco millones de inmigrantes indocumentados, extremo que fue recibido con beneplácito por la comunidad inmigrante en los EE. UU., que excede los 11 millones. Sin embargo, dichas medidas no se concretaron.

En Guatemala, las condiciones de vida se han deteriorado, siendo los problemas socioeconómicos más graves el desempleo y el subempleo. La economía formal absorbe menos del 20 por ciento de la mano de obra incremental anual (personas que buscan empleo por primera vez).

Por tanto, debemos apoyar a las asociaciones proinmigrantes guatemaltecos en su lucha por la estabilidad residencial y laboral de nuestros compatriotas indocumentados en los EE. UU. y solicitar la gestión diplomática ante el gobierno estadounidense en beneficio de los emigrantes chapines indocumentados.

Asimismo, el gobierno guatemalteco debe iniciar un acercamiento con el nuevo gobierno estadounidense a fin de evitar que las deportaciones masivas continúen.

Nuestro país se encuentra bajo los flagelos de la desaceleración económica, la desinversión, la incertidumbre, la división y la confrontación, y si a estos factores desestabilizadores se agregan las deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados por parte del gobierno estadounidense, el país simplemente podría colapsar y desembocar en la desestabilización y el caos. De ahí la importancia que las autoridades guatemaltecas presenten al gobierno estadounidense un diagnóstico del país y las consecuencias que supondría un endurecimiento de actitudes en materia migratoria.

Ojalá que, a través del diálogo y el intercambio de información confiable, se puedan moderar las decisiones y los proyectos, así como actuar con humanidad y compasión.