Jueves 13 DE Diciembre DE 2018
Opinión

¡Llegó la hora…!

Es tiempo de hacer valer los derechos de cada guatemalteco y no dejarse más manipular y pisotear por los poderes oscuros que quieren hacer y deshacer a su antojo y conveniencia…

— Carlos A. Rodas Minondo
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Nos toca aportar y pelear por nuestros derechos, por el bien común y por la propiedad e iniciativa privada, bajo una base de derecho y certeza jurídica bien cimentada. Por el poder e intereses, Estado Unidos ha venido a imponer su autoridad jugando un papel de dos caras a su antojo y conveniencia. La persecución mal enfocada a Empresarios, ha generado incertidumbre y malas condiciones para la inversión y negocios y una baja en la economía del país.

Cuando se firmó la paz hace poco más de 20 años, dirigentes exguerrilleros que se quedaron sin chance, se incrustaron en el Estado y estamos viendo claramente hoy cómo quieren acabar con el sector productivo del país, conociendo otros casos en Latinoamérica como Venezuela que ha sufrido y acabado con el país por la mano farsante de la extrema izquierda. Estados Unidos con su estrategia a través de la izquierda quiere acabar con los poderes corruptos que manejan el país, (droga, lavado, contrabando, extorsión, evasión…) pero se está llevando de corbata a todo el sector productivo del país y no les importa.

Durante muchísimos años la clase política ha venido destruyendo al país de forma consistente y continua. Se estableció de forma equivocada un modus operandi con una finalidad de intereses particulares y partidistas sobreponiéndose al bien común y a las prioridades del país, en busca únicamente del poder y enriquecimiento ilícito de grupos de poder.

Otro problema lo representa el fortalecimiento del crimen organizado en el Estado, el negocio de la droga, contrabando y extorsión, con intereses en las estructuras de poder dentro del Gobierno. Moralmente cada vez más destruidos pero con una maquinaria bien aceitada generando riqueza a todo vapor a base de negocios ilícitos. Quedó atrás la dignidad y respeto en el actuar de una gestión pública de servicio, convirtiéndose en modelos totalitarios de poder y autoridad prepotente y abusiva.

El sistema corrupto e ineficiente que manejan los poderes del Estado, está establecido políticamente correcto. Guatemala es un pueblo sumiso, conformista, aguantador y vulnerable, es por eso que la clase política se ha aprovechado tanto robando, delinquiendo y abusando y se ha vivido en una total opresión del poder sobre las mayorías.

Creo que la Autoridad se debe respetar, pero se lo debe ganar con un ejemplo de defensores de la verdad y justicia. El ejemplo que cómo los dirigentes del país deben dar sobre una base de derecho, han demostrado todo lo contrario de forma prepotente y abusiva. ¿Cómo se puede esperar que en el país no exista violencia y delincuencia, si en el Gobierno están los peores delincuentes?

Llegó la hora que todos como guatemaltecos nos pronunciemos ante toda acción oscura, prepotente y abusiva que se quiere fraguar en el Estado, y que no representa los derechos de todos los guatemaltecos. No podemos permitir que los poderes dirigidos por intereses políticos pretendan acabar con el país. Se debe como prioridad establecer las bases para el desarrollo y el bien común, combatiendo la corrupción y que la justicia se aplique a todos por igual y realizando los cambios necesarios con personas íntegras en la política, poderes del Estado y fortaleciendo la institucionalidad.

Al final oímos muchas cosas del acontecer nacional, político económico y social, pero no todo es cierto o está sesgado a intereses particulares. Debemos trabajar para crear las condiciones y el ambiente ideal y propicio para la inversión, que nos permita crecer con una economía sólida y estable. No podemos permitir que acaben con el sueño de los guatemaltecos emprendedores y que quieren salir adelante y buscar una Guatemala mejor. Debemos promover una Guatemala próspera en donde se respete el derecho y se pueda crecer a través de las mejores condiciones para vivir y permitan el desarrollo.

Actuemos y aportemos lo que podamos para no dejar que abusen, se aprovechen y acaben con Guatemala. La descomposición política, económica y social, ya llegó a niveles inaceptables.

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