Miércoles 22 DE Noviembre DE 2017
Opinión

Latinoamérica podría apoyar a México contra Trump

México ha pedido en privado a otros países latinoamericanos no tomar ninguna postura colectiva por el momento, y esperar para ver si Trump lleva a cabo sus propuestas.

— Andrés Oppenheimer
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Hasta ahora, América Latina ha permanecido bastante silenciosa en cuanto a la confrontación del presidente Trump con México, pero eso podría cambiar muy pronto.

Los países de la región están planeando varias reuniones ministeriales en los próximos meses donde podrían acordar un apoyo conjunto a México, condenar las políticas aislacionistas del presidente Trump y tal vez incrementar las relaciones con China.

Chile, que actualmente preside la Alianza del Pacífico –integrada además por México, Colombia y Perú– anunció que será la sede de una reunión de países asiáticos y latinoamericanos del 14 al 15 de marzo para buscar nuevas formas de promover el comercio en la cuenca del Pacífico tras la decisión de Trump de retirarse del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).

El TPP había sido firmado por Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá, México y otros siete países asiáticos y latinoamericanos. No incluía a China, por lo que fue visto por muchos como un intento del expresidente Obama por contrarrestar la creciente influencia económica de China. Trump retiró a Estados Unidos del TPP, alegando que perjudicaría a los trabajadores estadounidenses.

Posteriormente, en abril, se realizará también en Chile una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de América Latina de los bloques comerciales de la Alianza del Pacífico y Mercosur. En esa reunión se buscarán maneras de aumentar el comercio entre los dos bloques comerciales regionales y se discutirán los desafíos que plantean las propuestas inmigratorias y de comercio de Trump, que afectan especialmente a México.

La decisión de celebrar la conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores de América Latina se produjo en una reciente cumbre entre la presidenta chilena Michelle Bachelet y el presidente argentino, Mauricio Macri.

En julio, se celebrará en México la reunión anual de cancilleres de la Organización de Estados Americanos, donde seguramente se debatirá la política de Trump hacia México y el resto de la región. Y en enero de 2018, se realizará la conferencia de cancilleres latinoamericanos con China, en el marco de las reuniones CELAC-China.

Cuando le pregunté al canciller chileno Heraldo Muñoz en una entrevista si estas reuniones producirían una postura conjunta latinoamericana contra las políticas aislacionistas de Trump, me dijo que a la luz de la “incertidumbre y presiones proteccionistas y nacionalistas” en Estados Unidos y Europa, estas reuniones tratarán de generar “una señal política en la dirección de más comercio, mas apertura, más integración regional”.

Muñoz me dijo que China ha sido invitada a la reunión de países del TPP de marzo en Chile. El Gobierno chino “probablemente enviará un representante de alto nivel”, me dijo.

Al preguntársele si China podría aumentar su presencia en la región tras la retirada de Trump del acuerdo TPP, Muñoz dijo que “la historia demuestra que cuando hay vacíos de acción y de presencia política, esos vacíos son ocupados por otros factores”.

Agregó que el presidente chino Xi Jinping hizo una “especial impresión” con su apoyo al libre comercio y la apertura económica en su reciente discurso en Davos, Suiza. “Evidentemente este es un escenario donde China puede jugar un papel mayor”, dijo.

En cuanto a si la región hará un pronunciamiento categórico de apoyo a México en su disputa con Trump, Muñoz me dijo que “con México estamos absolutamente todos”, pero que “habrá que hacer lo que México estime conveniente. Si México deseara una expresión de apoyo que varios países han dado a nivel bilateral, se podrá contemplar”.

Mi opinión: Hasta el momento no ha habido una condena conjunta regional a los planes de Trump de construir el muro fronterizo y obligar a México a pagarlo, porque el Gobierno mexicano no lo ha pedido. Al contrario, México ha pedido en privado a otros países latinoamericanos no tomar ninguna postura colectiva por el momento, y esperar para ver si Trump lleva a cabo sus propuestas.

El Gobierno mexicano ve a Trump como un cabeza caliente que, si hubiera una posición estridente de Latinoamérica en apoyo a México, redoblaría sus posturas antimexicanas.

Pero si pasan unas semanas y Trump sigue atacando a México, usándolo como un chivo expiatorio para mantener contentos a los xenófobos dentro de su base electoral, no me sorprendería ver una escalada de América Latina en apoyo a México, y contra Trump.